Entrevista a Underworld (2 Agosto 2013)


Karl Hyde, además de representar a la perfección la figura del caballero inglés, con su verbo amable y abrumadora cortesía, es todo un Homo Universalis que hace realidad aquella cita de Alberti que dice que el artista no debe ser un simple artesano, sino un intelectual preparado en todas las disciplinas y en todos los terrenos. Hyde (quien canta, escribe, produce, pinta y diseña) lleva liderando desde hace más de 30 años junto Rick Smith, esa bestia de discografía inabarcable y trayectoria multidisciplinar llamada Underworld. Aunque serán eternamente recordados por Born Slippy y por haber producido algunas obras maestras de la electrónica de los 90 como Dubnobasswithmyheadman y Beacoup Fish (ambas en Junior Boy's Own), el dúo inglés lleva años metiéndose en todo tipo de jardines: bandas sonoras, documentales, discos paralelos, escarceos con el diseño, la pintura y las artes visuales… Siempre proyectando una identidad única y haciendo gala de un incansable espíritu de búsqueda. Antes de su paso por We Love… Space, este próximo domingo, hablamos con Hyde para saber en qué momento se encuentran como banda y cuáles son sus planes de futuro.

Este año sólo ofrecéis dos shows en España. El primero fue en Monegros Desert Festival, hace un par de semanas, y este domingo tocáis en We Love… Space (Ibiza). ¿Ya sabéis cómo vais a enfocar el directo?

Siempre dejamos espacio a la improvisación pero seguro que haremos un show a la medida de Space y de su público. Actuar en un club es diferente a hacerlo en un festival. En una sala sabes que la audiencia que tienes delante está ahí para bailar y disfrutar de tu propuesta, la atmósfera es más intensa y se genera una concentración de energía mayor; en un festival, como es lógico, el público tiene otro nivel de atención, aunque disfrutamos mucho de ambos contextos. En un lugar como Space lo importante es, como en un concierto de jazz, ofrecer un balance: desplegar diferentes niveles de energía, vivir el momento, improvisar… Para nosotros la relación a tiempo real con el público siempre ha sido muy importante.

¿En qué momento os encontráis ahora? Vuestro último álbum, Oblivion With Bells, fue editado en 2007. Desde entonces habéis estado embarcados en muchas aventuras pero no habéis dado ningún indicio sobre un posible nuevo disco.

Underworld siempre está en movimiento. Aunque no hayamos editado nada nuevo durante todo este tiempo, no hemos parado de trabajar. Hace un par de temporadas lanzamos nuestra antología, tuvimos el gran honor de dirigir y componer parte de la música de la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Londres, colaboramos de nuevo con Danny Boile en la creación de la música para la producción teatral de Frankenstein (Rick también ha compuesto la banda sonora para su película Trance), y yo hace poco edité mi álbum en solitario: Edgeland. Después de 34 años es importante para nosotros hacer cosas diferentes y trabajar en varias direcciones. De otro modo creo que acabaríamos consumiéndonos, seríamos una copia de lo que ya fuimos. Nos encontramos en un momento en que tenemos muchas inquietudes, pero quizá los próximos meses serán los idóneos para volver a grabar nuevo material de Underworld y reconstituir nuestra propuesta para seguir ofreciendo música de baile poderosa.

¿Qué os interesa explorar ahora? ¿No os sentís vacíos después de tantos años editando música?

No, para nada. Lo que queremos con Underworld es hacer música exultante y positiva. Tenemos claro que nuestro trabajo tiene que ser el contrapunto a las malas noticias del día a día. La música de baile lleva siendo la vía de escape de muchas personas desde hace décadas, y queremos seguir contribuyendo a eso.

¿Cuál es tu opinión sobre el momento de la música electrónica de masas? Underworld siempre habéis sido un grupo de grandes audiencias, pero habéis ofrecido un mensaje y una intención artística en vuestra obra. Eso es difícil de encontrar ahora. ¿Qué opinas?

Aaah... Es curioso porque ahora la electrónica tiene muchas caras. Puede sonar dura, esotérica o navegar en el pop. Cuando era un niño sólo teníamos a Kraftwerk y a un puñado de grupos alemanes raros. O a artistas como Suicide, que tenían un discurso comprometido y unas conexiones muy evidentes con el punk y el rock. Por entonces aquello era una música underground... Ahora la electrónica es un fenónemos cultural muy grande, de algún modo se ha convertido en la música folk de nuestro tiempo. Estoy contento de que así sea, sobre todo porque en los primeros 90 siempre le daban un par de años de vida (Se parte de risa). Por lo que respecta al discurso de cada artista, ahí no entro, cada uno es libre de expresar lo que quiera.

Este año se ha hablado mucho de ti gracias a tu primer disco en solitario: Edgeland (Universal). Cuéntame la historia de este trabajo.

Edgeland es un disco que cuenta una historia de amor. Trata sobre mi admiración hacia aquella gente que vive a las afueras de la ciudad, o dicho de otro modo, en los márgenes de la sociedad. En Edgeland hablo sobre personajes con vidas duras y difíciles, gente fuera de los focos en busca de sus anhelos y de la felicidad.

Dices que te han marcado artistas como Johnny Cash, Robert Wyatt y Brian Eno.

Bueno, son los mismos artistas en los que Underworld nos hemos fijado siempre a la hora de crear. Lo que pasa es que, cuando pones énfasis en la producción de beats y electrónica eufórica, su huella no es tan obvia. Si escuchas temas antiguos de Underworld como Mmm Skyscraper... I Love You, Dirty Epic o Dark & Long; verás que son canciones muy personales con letras muy oscuras y crípticas. En el caso de Edgeland quería ofrecer un discurso desnudo, natural y exento de la energía que ha caracterizado el trabajo de Underworld. Pero el núcleo es el mismo, simplemente he vuelto a re-explorar mis emociones y mis obsesiones para contar las cosas de una manera nueva.

Háblame de tu relación con Brian Eno, con los años te has convertido en un artista similar a él. Ambos trabajáis en varias disciplinas y siempre con ánimo explorador.

Puedo presumir de una gran amistad con él. Yo crecí escuchando su música y leyendo su filosofía, y desde un principio fue una influencia capital en mi manera de crear. Cuando le conocí, años atrás, fue como reencontrarse con un viejo amigo. Hemos grabado muchísimas horas de material juntos, aunque no hemos editado nada todavía. De hecho, la próxima semana (la presente para el lector) volvemos a quedar para trabajar en el estudio. Y la verdad es que tenemos… ¡Tenemos un montón de álbumes hechos! Me encanta hacer música con él porque es como un juego: tocamos, experimentamos, improvisamos y nos inspiramos mutuamente. También he tocado en directo con él en alguna ocasión y la experiencia ha sido muy similar a las primeras veces que subíamos a un escenario con Underworld, en las que improvisábamos muchísimo.

¿Qué planes tenéis con ese material? Seguro que más de un sello estaría interesado...

Jaja… tenemos que hablarlo. Llevamos grabando música durante muchos años, y quizá ahora sea el momento de publicar algo. Vamos a ver.

Háblame de tu fascinación por las ciudades.

Llevo años prendado por el poder evocador de las ciudades, son una gran fuente de información libre y natural. Son lugares llenos de poesía, sonidos, ritmos, imágenes... Llevo documentando mis viajes por todo el mundo desde hace más de 30 años y siempre han sido una gran inspiración. Muchos de los temas de Underworld han sido concebidos en ciudades de todo el mundo: Hamburgo, Moscú, Madrid, Nueva York...

Londres...

Sí, por supuesto, probablemente es la ciudad que más me sigue cautivando, por eso sigo viviendo allí. De hecho, el concepto de Edgeland nació en Londres, a partir de la observación del ritmo de vida de sus gentes, su arquitectura, su lenguaje... Sigo completamente enamorado de Londres.

¿En qué más estás trabajando ahora?

Estoy desarrollando diferentes proyectos artísticos en galerías de todo el mundo. Después de mi primera exhibición de pinturas (What's going on in your Head when you're Dancing?), estoy preparando una nueva colección inspirada en el arte de la caligrafía, y también estoy promoviendo algunas video-instalaciones en festivales y espacios públicos, además de girar con mi banda presentando Edgeland...

Vaya, ¿te queda un minuto libre al final del día?

No muchos... De hecho en breve salgo para Japón para tocar en Fujirock. Voy a pasar algunos días en Tokyo y aprovechar para leer poesía, empaparme de sus imágenes y grabar sonidos.


Underworld (02 Agosto 2013) :: Entrevista :: Clubbingspain.com