Guillermo Ocampo, director General de SADAIC, agregó que “el mundo digital tiene un enorme potencial. Creo que no se ha sabido llegar a un modelo de negocios que satisfaga al consumidor y lo lleve a consumir música legal”
Ocampo fue uno de los oradores del seminario organizado por el MBA en entretenimiento y medios de la Universidad de Palermo, donde se debatió acerca de la situación y soluciones en torno a la piratería en la industria de la música y del video.
El seminario tuvo como objetivo brindar un marco de referencia sobre los problemas y desafíos que enfrentan las industrias del cine⁄video y música. Se debatió sobre las alternativas que tienen estos sectores para desarrollar sus actividades frente a las amenazas crecientes que la piratería y las descargas ilegales imponen en forma permanente.
El primer orador fue Antonio Ambrosini, de la Universidad de Palermo, quien explicó que en los “EEUU la venta de CD pasó de u$s13.000 millones a u$s9.000 millones hasta hace dos años y continúa bajando. México es el principal mercado pirata de América, en Paraguay el 99% del mercado de la música es ilegal. En la Argentina la venta de soportes musicales pasó de 22 millones a 17 millones entre el 1997 y 2007”.
A su turno, Ocampo dijo que “en la Argentina más del 60% de la música que circula proviene de la piratería. Es un modelo complejo de atacar y resolver, que ha arrasado con todos los negocios complementarios del sector”.
Agregó que “el mundo digital tiene un enorme potencial. Creo que no se ha sabido llegar a un modelo de negocios que satisfaga al consumidor y lo lleve a consumir música legal, pero: ¿hay un modelo de negocios? Es muy difícil encarar un nuevo modelo en tanto y en cuanto haya tecnología que permita bajar música gratis de la red; todos lo que lo intentaron fracasaron. Hoy es muy difícil pensar en pagar por bajar música”.
En igual sentido, Ambrosini mencionó que “el problema de la piratería se dice que es del Hemisferio Sur, pero es mundial, hay muchos autores y artistas de la piratería. Es fundamental que la industria encuentre nuevos y distintos modelos para subsistir”.
Patricia Santa Marina, directora de Asuntos Institucionales del Grupo Infobae sostuvo que la piratería supone pérdidas económicas muy grandes para el estado y la industria, así como un desincentivo a aquellos que crean música.
También compartió algunas cifras del negocio y afirmó que en los EEUU se pierden 71.000 puestos de trabajo por culpa de la piratería.
“Ya se habla de una perdida cultural, se crea el problema de no poder vivir de la creación”, afirmó y dijo que “nos estamos dando la aprobación de robar la propiedad intelectual de otra persona, estamos hablando de robo. El Estado tiene que ocuparse de este tema y sancionar a quienes violan el derecho de la propiedad. Internet no puede dejar de lado el derecho de nuestros músicos de crear y vivir de su creación”.
Alejo Barrenechea, abogado de CAPIF y profesor del MBA Entretenimiento y Medios de la Universidad de Palermo, sostuvo que en la Argentina el mercado de la piratería está muy desarrollado y esto lo permite la tecnología.
Sostuvo que desde un punto de vista legal se necesita una norma que reconozca los derechos, que sea efectiva y que existan los elementos legales idóneos para protegerla. Desde el punto de vista económico, se deben trabajar alternativas nuevas de manera de desalentar el consumo de productos en infracción, y desde la óptica cultural, es necesario concienciar a la comunidad respecto a la importancia del derecho de autor como estimulo a la creatividad.
*Aseguran que es pirata más del 60% de la música en la Argentina - Infobae.com*