Si ya hablamos de los tocadiscos y de los altavoces no podíamos dejar en el tintero los amplificadores. Sin ellos de poco nos servirían los anteriores. Bueno, algunos de los tocadiscos más caros del mundo disponían de su propio amplificador. Aun así un buen amplificador es imprescindible si le quieres sacar todo el “jugo” a la música.
Después de estar rebuscando información de todos estos aparatos, me gustaría comentar algo que me ha resultado muy curioso. Se trata de sus páginas webs, al contrario de lo que sucede con otros artículos de lujo, estas páginas son realmente horribles, no se si con esto pretenden resaltar la artesanía de sus componentes o simplemente es que sus productos (y sus compradores) son tan exclusivos que no les hace falta una buena “carta de presentación”.
Audio Note Gaku-On 200.000 euros (aprox.)
Si por algo tienen que destacar este amplificador mono-bloque, no será precisamente por su potencia (únicamente 45 vatios). Su precio se debe más bien a la nobleza de sus materiales, sin ir más lejos, su circuito está compuesto al 99,99% de pura palta. Además de condensadores y resistencias de tántalo y tapas Black Gate.
WAVAC SH-833
280.000 euros (aprox.)
El SH-833 se creo para conmemorar el décimo aniversario de la casa nipona WAVAC. Como en el caso anterior, también se trata de un amplificador mono-bloque, esto quiere decir que necesitarás dos para amplificar estéreo (el precio en ambos casos se trata de la pareja). Aunque en esta ocasión su potencia es algo más alta y alcanza los 150 vatios. Sus principales componentes se asemejan a los de un podio: oro, plata y bronce.
Goldmund Telos 5000
300.000 euros (aprox.)
Aquí ya hablamos de palabras mayores en cuanto a potencia se refiere, 5000 vatios RMS con una distorsión apenas inexistente. Cada uno de estos amplificadores (también son mono-bloque) pesa la friolera de 150 kilos y es capaz de soportar tanto carga analógica como digital. Tan solo existen 20 unidades disponibles, aunque sinceramente, no creo que exista mucha más personas dispuestas a pagar semejante dineral.
Ultrasound Parsec
320.000 euros (aprox.)
Los dos últimos de la lista, son hermanos y encontrar información acerca de ellos es tarea imposible, de hecho lo único que he encontrado es lo que dicen sus padres, no hace falta que recuerde que para un padre todo lo que hacen sus hijos es maravilloso (esto se acentúa todavía más si pretendes venderlos por más de 50 millones de las cada día más olvidadas pesetas).
En el caso del Parsec, el niño le salió tremendamente feo. Eso sí, este aparatejo de 70 kilos dispone de todo lo necesario para que su sonido se acerque lo más posible a la perfección. Incluso incluye un ¡control de vibraciones de cada uno de sus componentes!. Al contrario que en los casos anteriores este se trata de un dispositivo estéreo.
Ultrasound Otello
477.000 euros (aprox.)
Con todos ustedes, el Ultrasound Otello, el amplificador con el dudoso honor de ser el más caro de la historia. La verdad es salvando su estética SteamPunk y el hecho de que tres ingenieros estuvieran trabajando en su desarrollo durante 5 años, en sus especificaciones no veo nada que justifique su precio, aunque tampoco lo veía en ninguna de los anteriores.