Cita:
Originalmente escrito por belladonna
Las principales consecuencias de la adicción son ansiedad o tristeza cuando no se está conectado, pérdida de sueño, menor rendimiento escolar, negativa a realizar otras actividades y tendencia al aislamiento. |
Más claro imposible, son los típicos signos de una persona adicta a cualquier cosa, y cuando digo cualquier cosa incluye todo.
Off: que lindo se está poniendo este thread belladonna con toda esta info
Tratamiento para la adicción a Internet
Aunque sea un tema controvertido, ya existen hoy varios centros de terapia online para tratar el Desorden de Adicción a Internet (DAI). Los expertos han elaborado una serie de tests con cuestiones que deberían prescribir si una persona sufre este tipo de conducta patológica. Preguntas como el tiempo de conexión a la red, el control que se ejerce sobre esta y los contenidos visitados, son las más habituales.
El Center for On-Line Addiction de la universidad americana de Pittsburg, dirigido por la Dra. Kimberly Young, es el pionero en este campo. Su directora asegura que "los programas de prevención son tan necesarios como los que se plantean para el alcoholismo y la drogadicción ya que hay que evitar un futuro riesgo del IA". La teoría sobre este tipo de adicción fue en un primer momento calificada de absurda. "Ahora parece ser tan importante que nuestros competidores reclaman que ellos la descubrieron", señala Young. "El problema no es la red en sí, sino el uso que algunas personas puedan hacer de ella."
En España, este tipo de centros son una realidad en fase expansiva. El pasado mes de noviembre se fundó la Asociación Española para la Prevención y el Tratamiento de la Adicción a Internet (APTAI). Entre sus principales objetivos se recoge la voluntad de promover y apoyar todo tipo de iniciativas relacionadas con la prevención y tratamiento de la adicción a Internet. Sus miembros tienen previsto en su programa la organización de conferencias, sesiones de trabajo y encuentros periódicos entre profesionales y usuarios para debatir la actualidad del tema.
El tratamiento del ciberadicto es parecido a otro tipo de adicciones. El paso más importante es que el sujeto afectado reconozca que está 'enganchado' y tenga valor suficiente para solicitar ayuda. Someterse a una terapia de 'desconexión' que no requiere la abstinencia total para llevar una vida normal constituye la siguiente fase.
El primer paso es reconocer que se está "enganchado" y estar verdaderamente motivado para dejar el hábito.
Podemos cuestionarnos si lo que se pretende es una abstinencia completa o bien un uso adaptativo de los servicios de Internet.
Algunos signos de alerta son; la comprobación compulsiva del correo electrónico y la inversión de mucho tiempo y dinero en servicios On Line.
Ivan Goldberg insiste en que el tratamiento deberá adaptarse a las circunstancias personales de cada caso, estableciéndose un tiempo de conexión limite (P. Ej. 60 minutos) desconectándose rápidamente una vez transcurrido este período de tiempo. Paralelamente deberá atenderse a las razones subyacentes al abuso de la conexión. Es sabido que mucha gente pasa un tiempo exagerado frente a su ordenador para evitar pensar en aquellas circunstancias que les agobian.
Internet también ofrece grandes facilidades para la comunicación, que pueden captar los escasos recursos de aquellas personas menos dotadas para esta actividad. Resulta llamativo el gran número de personas que colocan sus anuncios pidiendo establecer relación vía e-mail con cualquier persona. ¿No ocultarán estos anuncios importantes dificultades para relacionarse en la vida real?, ¿No podrá tratarse de personas con autoconceptos devaluados, que pueden empezar de nuevo en el ciberespacio?
La mayor parte de personas que buscan ayuda por su elevado uso de los recursos de la red lo hacen por indicación de sus jefes (recordemos que el derecho al anonimato no incluye las comunicaciones cuando se realizan desde el puesto de trabajo, por ello es posible monitorizar el tiempo de conexión y la naturaleza de los lugares visitados).
Las personas que podemos sospechar que tienen problemas con Internet no se conforman con revisar si tienen correo electrónico una o dos veces al día, o bien navegar durante una o dos horas como hacen la mayor parte de usuarios. Se conectan cada vez que pasan cerca de su ordenador, revisan su e-mail 20-30 veces al día y pueden permanecer conectados a la Red durante mas de ocho horas al día.
Cabe destacar como la mayor parte de los recursos acerca del DAI residen -irónicamente- en la propia Red.
El mejor tratamiento debería ser la prevención de este tipo de problemas. En los grandes sistemas corporativos o universitarios no resulta difícil establecer mecanismos del tiempo de conexión de los diferentes usuarios, por lo que consideramos factible el realizar intervenciones precoces ante aquellos usuarios que realizan las conexiones más largas y frecuentes. No obstante deberá establecerse claramente en que condiciones se produce la conexión y las necesidades reales del usuario, por lo que recomendamos una actitud de exquisita prudencia.
En el medio personal y familiar debe confiarse en la propia sensatez de los usuarios, sin embargo pueden ser de ayuda los programas que monitorizan la conexión y que permiten programar alarmas cada cierto tiempo. También resultaría de gran interés un programa que se dedicara a controlar la duración de las sesiones, informando periódicamente al usuario y que, eventualmente, pudiera incluso interrumpir la conexión.
Los sujetos más proclives a sufrir problemas de este tipo son, una vez más, aquellos que ya presentan déficits específicos en sus habilidades de relación y comunicación. Por este motivo no debemos perder de vista el hecho de que muchos hipotéticos adictos no lo son más que de forma sintomática ya que su conducta en la Red rápidamente se normalizaría en el caso de mejorar las dificultades que parece estar soslayando el ciberespacio. De este modo los adictos al IRC o al e-mail, pueden mejorar súbitamente en el momento en que sus necesidades de comunicación en la vida real aumenten o bien cedan las circunstancias que las restringen.
Los problemas con Internet aparecerán en el momento en el que sus usuarios deben sacrificar actividades rutinarias (estudios, relaciones sociales, actividades laborales) para permanecer conectados o bien robar horas al sueño. A partir de ahí sus calificaciones escolares o rendimiento laboral disminuyen, muchas veces están demasiado cansados para acudir a sus obligaciones diurnas o bien para realizar sus deberes después de haber invertido parte de la noche en la Red.
Algunos sujetos no se conforman con reducir el número de horas de sueño o de actividades, sino que llegan a eliminar comidas.
"Stella Yu, una Universitaria de Carson, California, invertía todo el tiempo que le dejaban libres sus estudios y su trabajo a tiempo parcial en Internet. Se levantaba a las 5:00 AM para conectarse antes de acudir a clase, posteriormente entre sus clases y por la noche, después del trabajo hasta la 1:00 AM. Reconocía hacer siempre promesas por abandonar esta costumbre, sin poderlo conseguir."
"Linda Tipton, de la Universidad de Maryland describe el caso de estudiantes que utilizaban más de una cuenta para burlar el límite de 40 horas semanales de conexión por estudiante."
Existen dos factores que justifican el hecho de que los adictos no puedan permanecer sin conectarse; el entretenimiento y la comunicación.
Internet ofrece una inagotable fuente de entretenimiento, ya sea en el sentido más estricto del término, o bien satisfaciendo la curiosidad de sus usuarios. Sin embargo ello no es suficiente para mantener conectada a una persona durante prolongados períodos de tiempo. La mayor parte reconoce que escribiendo o tecleando se expresan mucho mejor que con la comunicación persona a persona, a ello hay que añadir la ventaja de poder crear un personaje a la propia medida y convertirse en el Yo ideal de uno mismo.
Fuente