| Entrevista a Gotan Project previa al Personal Fest Christoph Müller, de Gotan Project, cuenta cómo se prepara el trío que inventó el tango electrónico para tocar en el Personal Fest, y relaciona al futuro del género con la Fernández Fierro.
Si escuchar a Evita remixada sobre una base piazzolliana te llamó la atención en el año 2001 (“El capitalismo foráneo”), hoy -luego de que esa novedad se afianzara bajo el nombre de “tango electrónico” y de que numerosas orquestas se enchufaran- la pregunta es qué quedó del género. Y mejor aún: hacia dónde va lo que quedó. Para responder, desde Francia, suizo y socio de Eduardo Makaroff (el argentino que lo inició en la mitología gardeliana y afines), señoras y señores, Christoph H. Müller, de Gotan Project, que amaga un español aprendido a fuerza de tangazos pero que no termina de prevalecer sobre el inglés: “Creo que el tango es un género tan amplio que cualquier modo en el que siga evolucionando le va a venir bien. Y puede hacerlo más allá de la electrónica, por ejemplo hay que ver el caso de la Orquesta Fernández Fierro”.
Gotan Project es la banda que inició el nuevo revival internacional del tango. Y viene al Personal Fest a poner un poco de 2x4 con su último disco, Lunático (2006), que reúne a artistas tan diversos como el poeta del tango negro Juan Carlos Cáceres, y a los raperos del conurbano oeste Koxmoz (“Ambos tienen en común que son artistas originales en lo que hacen”). La historia del tango electrónico tiene su minuto cero cuando Christophe y su colega Philippe Cohen-Solal conocen en París a Makaroff (quien tuvo un paso fugaz por el rock nacional con la banda que compartía con su hermano Sergio, Los Hermanos Makaroff). “El nos mostró lo que era el verdadero tango argentino, y nosotros le mostramos la verdadera música electrónica, no sólo el punch-punch, sino también lo más experimental que llegaba desde Berlín”, recuerda Christoph, cuyo currículum lo señala como miembro de Touch El Arab (que aportó un hit, “Muhammar”, a la incipiente escena dance de 1986) y de Boyz From Brazil, el dúo de latin-break-beat-carnival que compartía, justamente, con el hombre número tres de Gotan Project, Cohen-Solal. Y él mismo confiesa que siente nostalgia por el dance: “¡Sí, para qué negarlo, a veces quisiera volver a pinchar discos!”, se ríe.
De esa ménage-à-trois surgió Gotan, y en 2001 editó La revancha del tango. Un debut tan sorprendente, que hasta creó el nuevo género. Instantáneamente, las orquestas digitales siguieron los pasos del trío: se multiplicaron como penas de bandoneón. En 2002 llega Bajofondo Tangoclub, el primer disco de los antagonistas de Gotan. ¿Boca y River? “¡Siempre nos dicen lo mismo! Será que los argentinos ven todo como un clásico de fútbol… Pero yo prefiero decir que son colegas que también están haciendo música, y muy buena”, dice Christoph, como buen suizo neutralista.
Eso sí: si de Buenos Aires se trata, el suizo se saca el traje de neutral. “¡Esta ciudad para nosotros es la Meca!”, se entusiasma. “Siempre miramos a Buenos Aires con mucha admiración, porque además de que tiene mucha cultura, es América. Y es más: es Latinoamérica. Es decir, tiene aires de Nuevo Mundo”. El tango vuelve. Y Evita se pregunta: ¿será millones?
Por Javier Sinay
Fuente: RollingStoneLa.com |