El pasado año Massive Attack lanzaron ‘Collected’, impecable antología con jugoso material extra (especial mención para el brillante single con la leyenda del soul folk Terry Callier, ‘Live with me’) que sirvió para recordar las credenciales de la que pasa por ser la banda más influyente de los 90. Un estatus ganado gracias al blues contemporáneo matizado con su narcótica, hipnótica y humeante mezcla de hip hop comatoso, sensual soul futurista, profundo dub jamaicano y sampladelia sutil.
Un crisol inclasificable concretado en 1991 en ‘Blue lines’, crucial ópera prima aderezada con las voces de Tricky, Shara Nelson y la leyenda del reggae Horace Andy. Tres años después, Massive Attack daban continuación a su debut con ‘Protection’, desigual flirteo con la electrónica al que el Mad Professor asimilaría al dub reggae como ‘No Protection’. Requeridos hasta por Madonna e instalados en el firmamento del pop, recuperaron su posición referencial con ‘Mezannine’ (98), que aportó a su cadencioso batido la gélida voz de Liz Fraser y la distorsión del rock.
Una colisión aclamada que no evitó la convulsión interna en el trío, reducido a dúo tras la marcha del vocalista Andre ‘Mushromm’ Wowles. Una extensa gira de shows rebosante de conciencia política y cuidada ingeniería visual dio paso a múltiples proyectos paralelos, colaboraciones (Damon Albarn, Unkle, Mike Patton…), producciones para su sello Melankolic y bandas sonoras (‘Bullet boy’, ‘Danny the dog’) y su citada retrospectiva. «Un tiempo intenso de interesantes proyectos paralelos», dice desde su estudio de Bristol Robert 3D, en vísperas de interrumpir las sesiones preparatorias de su esperado (y atrasado) nuevo álbum, ‘Weather underground’.
Con el respaldo de músicos reales, de las genuinas voces de la ex Cocteau Twins Liz Fraser y del habitual Horace Andy, Massive Attack lo adelantarán en el Weekend Dance de Barcelona y Madrid y el jueves, en el BEC de Barakaldo, donde su sonido empapado de dub y texturas experimentales, resonará mientras las conciencias se agitan por la visión de las crudas estadísticas de bosques talados o dólares gastados en armas que disparan en una gran pantalla.
Como teloneros no estarán finalmente Peeping Tom, la banda de pop experimental del ex Faith No More Mike Patton, sino Dizzie Rascal, alias de Dyllan Mills, interesante MC y productor (Basement Jaxx, Arctic Monkeys, Lilly Allen...) que hace cuatro años se convirtió en el nuevo Tricky con ‘Maths + English’, en el que condensó una amplia gama de registros al servicio de su flow crudo con ácida e inteligente lírica urbana londinense.
-¿Qué tipo de conciertos ofreceréis? ¿Qué vocalistas los acompañan?
-Será un show bastante similar a los que venimos haciendo desde el pasado verano. Estarán con nosotros Horace Andy, Liz Fraser y una banda con dos bateristas, bajo, teclados y efectos de sonido. Mantendremos también la gran pantalla con los mensajes, los datos, las imágenes y todo eso. Pensamos que la música puede ser una buena plataforma para remover un poco las conciencias, para que la gente piense mientras se divierte.
-¿Adelantaran algo de su próximo álbum?
-Sí, haremos un par de temas nuevos para chequear la reacción de la gente. Normalmente solemos girar dos o tres semanas después de que hemos sacado un disco nuevo, así que esta vez será un poco raro tocar cosas que la gente no ha oído. Al mismo tiempo, resulta interesante ver cómo encajan ese canciones nuevas en medio de los temas clásicos.
La familia, primero -El disco se anunció pero no acaba de salir.
-Se ha retrasado un poco más de lo esperado. Tenemos mucho material y hacer una selección es un poco complicado. Por otro lado, los nuevos temas han evolucionado bastante desde que empezamos y estamos en el proceso de conjuntar las ideas y dar unidad al trabajo. Cuando haces un disco nunca acabas del todo, siempre quieres cambiar algo o dar el último toque.
-El anterior álbum de estudio, ‘100th window’, lo hiciste en solitario. ¿En este están trabajando los dos pero por separado, ¿no?
-Sí, Grant (‘Daddy G’ Marshall) quiso tener un poco de tiempo para dedicarse a sus niños, ha tenido tres en los últimos cinco ó seis años (risas...). Estamos trabajando los dos pero cada uno por su lado, lo cual no es nada raro en nosotros, siempre lo hemos hecho de esa manera. Cada uno desarrolla ideas por su cuenta a las que luego damos forma juntos, buscando el espacio para cada cosa, intentando tener un buen balance… Tenemos individualidades marcadas pero no tiene nada que ver con lo personal, sino con una forma de trabajo que funciona.
-Han participado en el nuevo disco de Peeping Tom, el nuevo grupo de Mike Patton, que se anunció como telonero en Bilbao, pero en su lugar estará Dizzie Rascal.
-Es una pena, por que nos gusta mucho lo que hace. Creo que ha cancelado sus conciertos no por un problema de salud sino por cuestiones personales… En su lugar vamos a tener a Dizzie, que también nos gusta; es un letrista brillante y una artista muy interesante.
-Además de Patton y habituales como Horace Andy, entre los colaboradores que se han anunciado para el disco están TV On The Radio, Damon Albarn o Mos Def. ¿Has trabajado con todos ellos?
-Sí, pero no estoy seguro si todos ellos aparecerán finalmente en el disco, ya que estamos en el proceso de decidir qué temas meteremos. A TV On The Radio les conocimos a través de Mos Def, con quien ya hemos trabajado en el pasado y compartido escenario. Tenemos muy buena sintonía y hemos hecho un tema que quedado genial. Además, David Sitek ha participado también en la producción. Es una banda brillante, que tiene mucho que ver con nosotros, ya sabes... gente de distinto background que se une, suma influencias y crea una mezcla de estilos original que no se parece a nada.
-Su anterior álbum resultó bastante oscuro. ¿Estará el nuevo disco más cercano al sonido de los primigenios Massive Attack?
-Personalmente no parto de premisas a la hora de hacer un disco; hay unos ingredientes habituales que están en nuestra música, como el dub o el soul, así que nuestros discos siempre van a tener algo de eso. Grant tiene la idea de volver un poco a los beats más simples y subrayar ese lado soul, así que veremos cómo se equilibra toda la luz y la oscuridad.
-Su impecable antología, ‘Collected’, los obligaría a escuchar sus anteriores discos. ¿Cómo ves esta evolución?
-Humm... ahora podemos mirar con cierta perspectiva pero, aunque solemos ser bastante críticos con nuestro trabajo, no tengo una impresión clara. Hemos trabajado en muchas direcciones y con gente interesante. Es estimulante ver que hemos influido a otros y que, en este mundo loco que en que vivimos, disfrutamos de una situación privilegiada.
-¿Os sentís pioneros, no ya del trip hop, sino de una nueva sensibilidad musical?
-Creo que, sobre todo Blue Lines, ayudó a que la música británica acentuara su identidad sin renunciar a su acento o incorporando sonidos locales como el reggae o la electrónica. Pero no hemos inventado nada: durante unos años, a cualquier música lenta, con sonidos graves y aire dubby o jazzy le llamaban trip hop. Nuestra música siempre ha sido difícil de definir porque no nos parecemos a nadie y nunca hemos sido parte de un estilo concreto. Por eso a lo mejor se inventaron una nueva etiqueta, algo muy típico de la prensa musical británica. Todo eso nos ha dado un poco igual, no puedes estar influido por lo que has hecho antes ni tampoco obsesionarte con lo que diga la gente. Siempre hemos trabajado en estudio dejando que las cosas fluyan de una manera natural.
No se puede pasar -¿Todavía ves la huella de Massive Attack en mucha de la música de hoy?
-Han pasado los años y nuestra huella quizás era más evidente cuando éramos una novedad ; el punto de referencia ha cambiado pero sigue habiendo gente que trata de hacer cosas mezclando sonidos diferentes.
-Ahora hay un revival del acid house, de la época en la comenzastes como The Wild Bunch.
-Sí, pero nosotros no teníamos nada que ver con aquella escena algo salvaje. Wild Bunch era básicamente un sound system de reggae abierto al hip hop y otros sonidos, con gente esperando para coger el micro. Yo por entonces tenía 15 años y no me dejaban entrar a clubes como The Dug Out; Grant tenía que salir para decirle al tío de la puerta que me dejara entrar.
-¿Os quedan muchos conciertos ? ¿Retrasarán aún más vuestro nuevo disco?
-No, además de los tres conciertos en España, tenemos un par en Portugal y algunos en Inglaterra, unos ocho en total. Después volveremos al estudio a trabajar en alguna nueva banda sonora, colaboraciones y, sobre todo, en el nuevo disco, que es la prioridad. Alternar tantos trabajos en el estudio te obliga a cambiar el chip, te puedes volver loco pero con el tiempo he aprendido a hacerlo.
Fuente:
«Nunca nos hemos parecido a nadie» - Evasión - laverdad.es - Ocio y tiempo libre