El bueno de Marc Antona, no ha divagado ni un microscópico instante de su carrera en disfrutar de un buen zapateado techno a cargo del gigantón Carl Cox, aunque a la hora de ser hombre de estudio prefiera forjar su sonido con detalles rítmicos mucho más orgánicos y sensuales. Y eso que en la etiqueta de su envase dice "100% digital". Olas y conjeturas soleadas pero con la exactitud de un reloj suizo. En su flamante álbum debut Rules Of Madness -en su también recién nacido sello Dissonant- lo deja totalmente de manifiesto. Eso que sus deberes han paseado por reconocidos labels como Freak ‘n Chic, Mobilee, Sender, etc. Marc ha crecido, ahora la luz de Ibiza le influye y de qué manera, aún no sabemos si tanto o más que su compañero en Cadenza, el señor Luciano. Lo descubrimos...
Estrenas estudio, también álbum y sello nuevo… Te va a cambiar la vida totalmente imagino.
La verdad es que todas estas novedades han venido juntas de la mano. He transformado el estudio en el mismo instante que deseaba dar un giro y hacer evolucionar la música facturada hasta ahora. El sonido de este estudio me ha abierto puertas nuevas, con más percepción de la vida orgánica de los temas, quitando de cierta manera la rectitud y evidencia de rítmicas y armonías. Esta nueva ola de inspiración me ha dado ganas de sacar referencias de manera totalmente libre, sin tener que cumplir la línea musical de un sello existente. Me ha dado inspiración también para hacer temas diferentes, hasta el punto de tener bastantes ideas para finalmente componer un álbum.
¿Podría afirmarse que has alcanzado definitivamente la plenitud en la elaboración de tu sonido? ¿O es bueno seguir persiguiendo retos?
Jamás me siento con la sensación, en las cosas que hago, de haber alcanzado a un "terminus". Es posible que me gusten temas que he elaborado, pero al instante siguiente de cerrar el ordenador me meto a pensar qué lo podría mejorar. No es este un estado negativo, con el que me sienta mal, al contrario, me deleita no parar de buscar mejoras. Existe una excitación real en escudriñar progresos, a pesar de la dificultad y de la inseguridad que te deja. El año pasado tenía este deseo de hacer temas más orgánicos, donde la rítmica y las armonías se adivinan, temas que provocan emociones sin saber muy bien de dónde provienen. De este modo maduró el álbum Rules Of Madness... Para el futuro me encantaría continuar en este sentido, pero con composiciones más simples musicalmente. Ahora necesito un cierto nivel de complexidad en la música para conseguir este ambiente biológico. En este instante tengo ganas de luchar y conseguir esta sencillez, opino que la humildad, la franqueza dan también fuerza a tu música.
Esa especie de naturalidad… ¿La encuentras con suma facilidad en la “Isla Blanca”?
La influencia principal que me ofrece un enclave como Ibiza sería las ganas de poner un lado "sexy" al sonido. Como escucho o produzco a menudo en este medio ambiente super natural y un poco mágico, intento casi siempre tener una música un poco soleada o guapa. Y eso independiente de que el fondo del tema sea underground o melancólico. Pueden gustarme mucho las armonías menores o los sonidos raros, pero voy a tener que escucharlos en una música globalmente sensual, nunca sórdida. Me gusta cuando la música te da la impresión de ir adelante de manera fluida, más que rascando. Disfruto también cuando una canción te hace menear todo el cuerpo ¡más que patear el suelo agresivamente!
¿Cuáles según tu serían la mayores barreras para la creatividad de un artista? Los A&R de un sello, los bookers, etc.
En teoría no hay ningún límite en la música electrónica. Considero que somos muy libres con todo. Los arreglos, la rítmica (aunque un poco-mucho de 4/4 nunca falta), los sonidos, la edición, etc. Finalmente los cotos principales son los que nos imponemos a nosotros mismos. Y como a un artista le gusta tanto tener un poco de gente a quien le guste su música… Existe paralelamente también el trasfondo del músico que imagina los gustos del público. Pero la verdad, es que todas estas demarcaciones se la marcan actualmente ellos, nosotros mismos. Lanzar mi sello Dissonant era una manera de bajar la influencia de todas esas posibles barreras de años atrás. Al final me quedo con el único tope real que es la creatividad, pura y dura, la dificultad de pensar la música fuera de lo meramente existente (risas).
¿Fue tan buena idea ir marcando con anterioridad tu carrera o terreno publicando en múltiples sellos?
Cada discográfica tiene su parte de público definido del que otra quizás carezca. Entonces hay algo eficiente en sacar referencias en varios sellos, porque te consiente proponer tu música a más y más gente. También, te permite compartir varios aspectos de tu gusto musical. La otra cosa buena, y más evidente, es cuando comienzas. Te pongo de ejemplo un label que ya tiene su público devoto, el caso de Mobilee. Editar ahí te da acceso a tener una mayor atención hacía tus temas, ¡aunque nadie te conociera lo más mínimo de antes!
Tienes la osadía de publicar éste flamante largo tanto en CD, como en vinilo, etc. ¿Un deseo irremplazable o un gran riesgo para tus arcas personales?
Una idea de lujo ¡seguramente no! El riesgo de un tarado, tampoco lo percibo (risas) Es una suma, es más, ahora los circuitos de distribución son varios y diferentes… Te dan acceso a públicos también más diversificados. Entre ellos los fans de coleccionar y tratar con vinilos, los compradores de CD y la nueva generación del MP3 (legal o no...). Y después de trabajar un año enterito sobre un proyecto en que he puesto tanta energía y pasión… Me he dicho a mi mismo que sería un poco tonto limitando la difusión de tanto esfuerzo.
Me has comentado antes que te interesa bastante darle margen al lado más sensual de los sonidos electrónicos, por un casual ¿tendrías algo en contra de un género como por ejemplo el hard techno?
La música es una fantástica historia de gustos personales. De este modo no me permitiría el lujo de tener algo en contra de un estilo. Cualquier estilo. Si existe, es que le gusta a alguien ¿no?. Hace cinco años todavía andaba escuchando casi exclusivamente techno muy cañero (risas). No era realmente hard-techno, pero techno con cojones ¡sí! Podía hacer una ida y venida de doce horas para ir a oír a Carl Cox, bailar a tope toda la noche, esperando el fin de sesión con ganas porque ponía cosas más fuertes. Necesitaba que la música llevara mucha energía y velocidad para aprovecharlas. Después y con más años a la espalda he bajado el bpm. Pero oye, que todavía me gusta un montón el techno. El poder de los sonidos rasgando el espacio sonoro me disloca. Siempre voy a estar encantado de ir a pinchar en sitios donde el público espera completamente una música más enérgica y más techno.
Y otro sonido que tuvo su momento pelotazo pero que no sé si estarás conmigo que acabo volviéndose cansino: el minimal.
El típico minimal, del tipo "ti-guidi-guidi-guidik", creo que obtuvo su máximo apogeo en 2008. A partir de entonces es cuando hemos empezado a confundir todos los temas de dicho estilo que salían. En aquellos momentos mi música parecía demasiado armónica ante las "normas autorizadas", opino. Pero pensándolo concienzudamente, no todo de la época minimal merece ser lanzado a la basura. Yo me quedo de este ciclo por el gusto por los momentos vacios pero poderosos en muchos de los temas. También con los sobresaltos que pueden darte texturas sonoras inauditas. Había una cierta creatividad en este rango de sonidos, aunque gran parte de todo aquello se volvió de tal indigestión… Al final se atiborraban de efectos especiales en los temas, y…
Estas son tus percepciones personales, pero dinos ¿cómo reaccionas a la hora de leer críticas de tu música ya sea por parte de público o prensa?
Ser artista conlleva ser un poquito egocéntrico. Partiendo de esa base, todos los músicos somos de una manera u otra sensibles a la reacción del público o a las críticas de los medios de comunicación. Finalmente, dependiendo del autor que se trate, uno consigue esconder su susceptibilidad más que otro, pero a todos nos afectan las reprendas, no hay que engañarse… Evidentemente me gustan mucho más los mensajes positivos que los negativos. Y puedo volverme un poco influenciado cuando veo a una persona con poco ánimo de bailar delante de la cabina cuando pincho. Indirectamente es una forma instantánea de meterte presión, y te ronda una pregunta por el coco ¿qué cosas debo mejorar en la sesión? Y vaya, quien sabe, igual es solo que ese sujeto está cansado de su semana. Por otro lado, me gustan mucho (y acudo para ello constantemente a los amigos) las críticas constructivas sobre sesiones o temas que hago. Escucho apuntes del tipo: "este momento me parece un poco largo" o "este tema está un poco recargado", etc. No veo en una opinión algo como el fin del mundo, sino como una ayuda benéfica.
¿A cuál de estos éxitos tuyos le tienes más aprecio? Xtension (en Freak N' Chic), One More Sugar (en Mobilee) o Not A Serious Thing (en Sender).
De estos tres que citas me gusta mucho One More Sugar. Un intruso para esa famosa época minimal de la que charlábamos antes. Hay algunas burbujas típicas, pero aparte de eso tiene una melodía y un sonido propios que todavía me encantan. Era el primer tema que me daba la sensación de hacer cosas que me sobrepasaban. Casi creía a pie juntillas que no podría conseguir hacerlo de nuevo. Era también el primer single que me hizo conocer a Anja Schneider y a Mobilee, quienes tenían para mí casi un calificativo de semi-dioses (risas).
Y ya que estamos, el saltito obligado… ¿Qué relación es la de Marc Antona con Cadenza?
Digamos que Cadenza, Luciano y yo somos socios. Pero indudablemente el sello es el niño de Luciano. Es él quien decide las cosas tanto artísticas como de gestión. Yo soy un consejero en los momentos que se necesite. Cuando mi experiencia profesional puede ser útil para solucionar cosas un poco complicadas, o cuando Lucien quiere tener una recomendación imparcial o necesita hacer brainstormings. Además, Bud, la persona que gestiona mis fechas para tocar desde este verano pasado, trabaja dentro de la madeja Cadenza Booking.
Cuando ejerces en cabina, en Ibiza por ejemplo ¿eres igual de adhesivo y neutral que en Rules Of Madness, o desvarías un poquitín más?
Habitúo en gran parte a pinchar allí una música muy parecida al disco. Pero si, también muchas otras cosas. Más techno por ejemplo, o al contrario, temas que den un respiro a la sesión. Intento captar y embarcar al público a mi barco musical, entonces hacerlo viajar y disfrutar al máximo de la travesía. Como uso ahora una configuración que me permite mezclar con montones de trozos de sonidos (tanto rítmicos como armónicos), la sesión se vuelve una recreación de música en directo a partir de partes de temas o de sonidos, esos que más me gustan. Gozo muchísimo con esta manera de mezclar porque permite variar un montón lo que pincho, y concentrarme a más no poder en todos esos fragmentos que merecen más mi atención.
Asumo que eres uno de esos DJ’s que puntualmente cada mes no falta a la cita de un Top 10 chart… Dinos por favor tres singles de los últimos que no logras quitar de tu cabeza.
1) Sinus Disco de Santos: Este tema me encanta, lo posee todo. Es sencillo pero poderoso, la hipnosis de los sonidos principales, la locura del desarrollo, el contraste entre momentos de tensión y distensión, la vanguardia...
2) I Want To Sleep de DJ Koze: lleva mucha fuerza en la inercia musical y contiene un ambiente único. Es un tema muy emocional con una paciencia muy lista en el desarrollo. Me encanta también la sensualidad y la originalidad de la voz en la segunda parte del mismo.
3) El remix creado por Efdemin de All I Wanna Do, original de Aerea Negrot. Parece reinventar cosas que ya pensábamos conocer.
¿Estás en contra o a favor de las redes sociales? Es que no te he encontrado por el twitter…
Me gusta mucho la facilidad de contacto que permiten todas estas redes sociales. Pero me cansa la llegada permanente de noticias sin importancia siempre que estoy conectado. Cuando recibo la confidencia de que el amigo de un amigo está comprando tomates en el supermercado, o que otro tiene 20 minutos de retraso en su vuelo, me quedo retenido por tal sentimiento de vacío... Entonces uso estas redes justo para lo necesario, pero no más allá. A parte de eso, Internet es una herramienta increíble para derribar barreras inútiles, ¡especialmente en la música!
Y antes de cerrar el telón, digamos que de algún modo tu música es hipnótica… ¿Qué crees que pasaría si te sumerges en una de esas experiencias en el Amazonas con un Chaman? Ya me entiendes…
(Risas) Tiene buena pinta y me parecería una experiencia increíble. Me atrae mucho la idea de este viaje mental, pero me atrae menos la parte un poco "trash" o mezquina de la práctica... Pero cuando veo hasta que punto puedo empezar a flipar con la música, y pasar horas y horas viajando con ella, más allá de cualquier cosa… Un irrepetible viaje intersideral.
Marc Antona (19 Octubre 2011) :: Entrevista :: Clubbingspain.com