Minucioso en sus mezclas y detallista al máximo en los sonidos que utiliza en sus celebrados sets, el Dj construyó un estilo propio que también lo destacó como productor. “En la opción de inclinarte para la energía o lo musical, yo elijo lo segundo. No intento gustarle a todo el mundo”, avisa.
POR JAZMÍN DE GRAZIA / FOTOS: MARIANO MICHKIN
Mi obsesión para que la música que hago esté buena, fue la razón por la cual no soy más masivo, siempre preferí enfocar mi energía en la calidad de mis trabajos y no en la difusión de estos”. Así resume Martín García el secreto de su selecto éxito. Es uno de los pioneros en la historia de la música electrónica de nuestro país, apadrinado por Hernán Cattaneo compartió cabinas alrededor del mundo con Sasha, Digweed y Oakenfoald. Se posicionó número 50 en el ranking de la DJ Mag, pero pese a todos estos logros prefirió mantener el bajo perfil.
Su imagen pública es un gran enigma. Muchas veces lo han denominado “oscuro”, indestructible u hosco en su personalidad, pero estos adjetivos distan mucho de lo real; su timidez y profesionalidad a la hora de tocar lo hacen inabarcable para el público que lo sigue. Pese a la imagen de “anti-héroe”, se ganó la fidelidad de la gente que lo valora por no haberse vendido a modas marketineras y que nunca se haya vestido de payaso para poder agradar.
¿Cómo comenzaste a trabajar de DJ?
Hasta los 14 años la música no me interesaba, incluso me molestaba cuando mi hermana la escuchaba. Empecé a ir a bailar a Cinema, ahí tocaba Hernán Cattaneo y ponía algo parecido a lo que hoy se conoce como House. Eran sonidos que no había escuchado nunca y me encantó. Mis amigos iban a levantarse minas y yo me ponía al costado de la cabina toda la noche sólo a escuchar música. Eso lo hice durante dos años, durante ese tiempo me fui preparando y comprando equipos. A los 16 años me asocié con un amigo y empezamos a pasar música en diferentes lugares: fiestas, boliches y casamientos. Por suerte siempre pude evitar poner cosas que no me gustaban y que en ese momento estaban como moda como “El Puma Rodríg uez…”
¿Cómo fue el primer encuentro con Hernán?
Durante estos años que lo iba a escuchar al boliche nunca me animé a hablarle, tiempo después puso una disquería y me enteré de la existencia del local. Fui y lo vi
atrás del mostrador, no lo podía creer, era mi ídolo. Le empecé a comprar discos y
él se sorprendió por el tipo de música que yo le pedía, le llamé la atención. Después
de un tiempo nos hicimos amigos. Lo acompañaba a laburar a Pacha y durante
la semana nos juntábamos horas a escuchar discos; Hernán me enseñó mucho de lo que hoy sé.
¿Qué beneficios te traía esta amistad?
El viajaba afuera y volvía con todo lo nuevo que estaba sonando. De repente compraba dos promos, que acá ni llegaban y él me daba una de esas, entonces yo terminaba teniendo cosas muy de vanguardia. Era complicado hacer lo que me gustaba en esos años, el house recién empezaba, pero siempre me las ingenié para no poner otro tipo de música, he perdido trabajos por esa actitud. Hubo tiempos que fueron muy difíciles, no tenía plata ni para el “Bondi”, pero era el precio a pagar por hacer lo que a mi me gustaba.
¿Quiénes eran los DJs conocidos de ese momento?
DJ Deró, Diego Roca, Aldo Haydar y algunos que ya no trabajan más.
¿Qué pasó con estos?
Algunos siguen y otros hicieron lo posible para no trabajar más; eligieron un camino que los llevó a la fama en 5 minutos, ganando mucha guita, pero al ser sólo una moda, el desarrollo de sus carreras quedó trunco.
¿Se podría hacer un paralelismo con David Guetta?
Sí, también creo que es una moda, igual a esta altura ya ganó una cantidad de plata que lo va a dejar parado toda la vida, pero no tiene nada que ver con lo que para mí representa la buena música. El año pasado sacó un tema que es idéntico a uno de Coldplay, eligiendo fórmulas que ya fueron éxito, es difícil equivocarte. Es gente que empezó con la idea de ganar dinero y lo lograron, lo respeto por su determinación, no como artista.
Vos preferiste hacer lo que te gustaba obviando las modas del momento. ¿Qué hubiese pasado si no resultaba?
Nunca me lo plantee, siempre estuve seguro que iba a funcionar, quizás por eso me fue bien.
¿Qué opinás de la gente cuando dice: Martín García “la plancha mucho”?
Eso lo escucho desde que empecé…Pero en la opción de inclinarte para la energía o lo musical, yo elijo lo segundo. No intento gustarle a todo el mundo, trabajo para el público que hoy me sigue. Las primeras noches
que hice Pacha en el año 2000 me puteaban en todos los idiomas. Sin embargo, continué con lo que para mí estaba bien. El público empezó a discriminarse solo, al que no le gustaba no fue más y otra gente se enteró de
mi estilo y lo adoptó. Por suerte, fueron varios.
y laburaste con los artistas más grosos de la escena. ¿Por qué no sos tan masivo?
Nunca hice más que música y salir a tocar. No me interesó convertirme en una figura mediática, ese tiempo lo invierto en el trabajo.
¿Por qué no editás discos?
Eso es parte de lo que a mi público le gusta. Saben que no van a escuchar ese tema en otro lado y eso hace que cada noche, a nivel musical, sea única.
Preparás con mucho tiempo tus Sets…
Si, los armo como una partitura, en base a las armonías. Puedo pasarme toda la semana trabajando en ello. Yo defino mis “sets” como una película, por eso cuando tengo fechas en las que sólo puedo tocar dos horas trato
de no aceptarlas, sería como mirar una película desde la mitad.
¿Y si lo que llevás armado para esa noche no funciona?
Tengo plan B, pero todos estos años me preocupé por ir a lugares que sean acordes a lo que me
gusta poner. Muchas veces hago un tema y lo uso una sola vez, la gente valora eso, es lo que marca
la diferencia.
Repetís que vas a lugares donde el público ya adoptó tu estilo. ¿Le tenés miedo al fracaso?
No tanto por mí, la decisión está basada en respetar a la gente. Hago mi estilo y no me voy a disfrazar de payaso para que se rían, pero tampoco quiero que terminen decepcionados.
¿Cuando aceptás una fecha como Moonpark no te estás exponiendo justamente a lo que tratas de evitar? La gente va a escuchar a otro Dj…
Sí, pero siempre fui warm up en Moonpark. Soy pedido por el artista principal y mi función es armar un clima, nada más. No es tan definitorio.
¿Es una “moda” el trance?
En el mundo siempre fue muy fuerte sólo Argentina no le daba bola. Esto se dio por la música de Hernán y por los Djs que elegía traer Martín Gontad, el armador de la escena electrónica en el país.
En el warm up que hiciste para Tiesto hubo quejas del público con respecto al sonido. ¿Qué ocurrió ahí?
Por pedido de Tiesto, la producción decidió bajar la música en la mejor parte de mi set. Por suerte la mayoría de la gente se dio cuenta que yo no era el responsable de esto.
¿Suelen pasar estas cosas?
No. Tengo conocimiento que Tiesto pide por contrato que el artista encargado del warm up no supere determinados beatspor minuto (velocidad de la música). Yo soy muy respetuoso en ese sentido y cuando yo estaba tocando nunca superé lo que se había acordado, es por ese motivo que nunca terminé de entender porque él tomó esa decisión y la producción la aprobó.
Volviste a Pacha después de dos años…
Sí, antes lo hacía con una fiesta llamada “Journey”, esa marca es mía, pero decidí dejarla por respeto a mi ex socio. En este momento estoy armando un sello digital y cuando lo tenga listo voy a realizar fiestas bajo el nombre del mismo. Por el momento estoy trabajando con Nikon.
¿Cuál es el negocio de sacar un sello?
Económicamente no es rentable, incluso ponés plata, pero sirve para estar en contacto y editarles cosas a otros artistas importantes. Además todo el tiempo me mandan cosas que están buenas, pero hay que mejorarlas y yo se como lograr eso.
Entonces… ¿Cómo se gana plata?
Poniendo música. Antes el negocio estaba en la producción de discos o remixes, en cambio hoy los tenés que hacer para poder tocar más. En toda la industria sucedió lo mismo, internet y la piratería obligó a los artistas a salir a tocar, ya que los discos casi no se venden.
¿Tu estilo de vida tuvo que cambiar?
Si, hago más pista que estudio. Me gusta una vez que estoy en el lugar, pero el tema de viajar ya me cansa un poco, cuando empecé todo era adrenalínico.
Trabajás en Europa también…
Bulgaria es el lugar al que más voy, tengo mucho público, soy casi local. También voy a Rumania, Serbia, Túnez y Corea.
¿Se puede vivir bien siendo Dj?
En mi caso sí, pero muchos la pasan mal, a veces no tienen para pagar el alquiler a pesar de ser muy buenos.
¿Cuanto hay de cierto en eso de “la inspiración”?
Al momento de laburar no se me ocurre nada y un día antes de terminar el set tengo mil ideas que no llego a hacerlas.
Si no es la inspiración, ¿Qué te hace bueno como Dj?
La obsesión por hacer siempre lo que me hubiese gustado escuchar. Esa necesidad de lograr emocionar a quien te escuche.
¿Por qué no tenés tanta interacción en las redes sociales?
Twitter me parece invasivo, no me gusta contar mis cosas. Tengo Facebook para poder tener una devolución de la gente y comunicar mi trabajo, pero la sobreexposición no me va.
¿Sos consciente del imaginario que se formó de vos?
En general piensan que soy un amargo, nadie se podría imaginar que me emociono cuando escucho una nota de piano o que me gusta cocinar y sacar a pasear a mi perra.
¿Tu estilo de vida es compatible con formar una familia?
De hecho la tengo. Estoy con mi mujer hace diez años y ella no tiene nada que ver con este ambiente, no es una groupie. Tenemos una relación muy normal y elegimos ese estilo de vida. Este trabajo hace que las cosas más comunes te parezcan las más valorables.
pág. 1 -
pág. 2 -
pág. 3