El influyente artista y compositor tecno pop vuelve por segunda vez a Buenos Aires para la presentación de su último disco "Wait for me", el 29 de abril, en el Luna Park.
Mientras trabaja en un nuevo álbum "acústicoorquestal", aquí las entradas ya están a la venta y cuestan entre $120 y $440.
"Todos contuvieron el aliento al surgir oblicuamente de las aguas una mole enorme, que llevaba encima cabos enmarañados, arpones y lanzas", escribió el norteamericano Herman Melville, en su novela más famosa Moby Dick, allá por 1851.
Años más tarde -varios-, Richard Melville Hall, su bisñieto, tomó el nombre Moby cuando empezó a componer música en el under de Nueva York, y ni él pensaba que sus inicios como Dj, o sus incursiones en los `80 en Vatican Commandos, lo llevarían a ser un músico de culto.
Después de pegar varios temas de series de tevé, en 1993 subió alto en algunos rankings británicos y así salió de gira con The Prodigy, Orbital y Aphex Twin. Y para finales de los `90, llegó su primer gran éxito, Play, y nunca más bajo del pedestal músico inf luyente de la escena techo-pop. Sobre ese álbum, el primero de la historia en el que todas sus pistas estaban autorizadas para usos comerciales, alguna vez dijo: "Fue muy extraño, porque apenas salió, tuvo críticas muy terribles y vendía muy poco. Y de repente empezó a sonar como cortina en los lugares más extraños: funerales, triunfos deportivos, casamientos, noticieros. Y luego las marcas. Y el dinero, no lo niego".
Mientras la gira de su último disco "Wait for Me" lo traerá el 29 de abril al Luna Park, Moby prepara un disco "acústico-orquestal", según adelantó. "Estoy tratando especialmente de hacer un disco como nunca hice antes.
El estudio en el que trabajamos está hecho completamente de madera y la tecnología que se utiliza (excepto una computadora) es de los años `80 -escribió en su web-. Es el lugar perfecto para grabar pianos, violines y guitarras acústicas".
Con entradas desde $120, el neuyorquino se presentará por segunda vez en Buenos Aires, después de su inolvidable concierto de 2005 en la Sociedad Rural. Más allá de los temas de su último disco, los fans también esperan que haga canciones de "Moby songs" y "Hotel", "LastNight" ó "18", uno de los trabajos en los que juega a ser astronauta, una temática que nunca abandona. Y tanto es así, que se sabe que pagó 270 mil dólares para viajar al espacio en el 2010. Al respectó, la estrella de la música se ilusionó: "Espero encontrar una buena vista de mi hogar y montón de música desconocida, lista para ser escuchada".
Después de las diez millones de copias que vendió con Play hace 11 años, y con más de tres mil conciertos en sus espaldas, Moby se define como "un joven tímido e impresionable", con sus propios gustos y prejuicios, que de repente pasó a lugares que le abrieron la cabeza.
Para el que se quedó colgado con lo de Moby Dick y se preguntá si el tataranieto lo leyó, acá va la respuesta: "Bueno... lo largué en la mitad. Dos veces. Se me hacía pesado enterarme de ese minuciosa descripción de la vida de los hombres de mar del siglo diecinueve. Eso me detuvo".
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