Legowelt
Pocas horas antes de su directo en Becool, Danny Wolfers tira la colilla de su segundo cigarro al pavimento de la calle Loreto de la parte alta de Barcelona donde se encuentra su hotel. Tiene un cenicero en la mesa situado a no más de 30 centímetros. Estoy seguro que no lo hace por mala educación. Lo que ocurre es que debe vivir en otro mundo y nuestras cosas terrenales a él le pasan invisibles. Lo que pasa es el tiempo entre una de sus respuestas y otra de mis preguntas. Llevo una media de pregunta por cada diez minutos para unas respuestas de no más de veinte segundos. Entre respuesta y pregunta, el tiempo pasa pero se hace eterno.
- ¿Cómo se reparte el trabajo y el tiempo teniendo en cuenta sus múltiples nicknames? ¿Se sienta en su estudio y piensa, “ahora voy a producir como Legowelt"? ¿Y ahora como Smackos?
- Si, es más o menos así. A veces saco un sonido y empiezo a pensar para qué alias será más provechoso. No hay ningún misterio. No, no lo hay.
- Ya pasa. Lo de trabajar con diferentes alias, ¿al final no se convierte en un lío total?
- Bueno, la lógica nos ha explicado durante algún tiempo a los productores que hay gente a la que le pueda interesar un sonido que no tiene nada que ver con el que le pueda interesar a otros. Si eres de los productores que disfruta con los dos, no te queda más remedio que firmarlos con nombres diferentes. Alias a veces algo estúpidos, todo hay que decirlo. Es una norma no escrita. Mi nombre más “comercial” es el que utilizo como Legowelt. Tu alias más comercial es aquel que la gente compra sin necesidad de escuchar sus discos.
- ¿Le preocupa a Legowelt que la gente compre sus discos en mayor o menor cantidad?
- No, en realidad esto de los akas tiene más que ver con la porción de terreno de tu cerebro que utilizas en ese momento para hacer música. Si te centras en una única parte del cerebelo te puede ocurrir como a aquellos belgas que en los 90 se encerraban en casa para facturar cientos de producciones de new beat en un solo día.
- Ahora que saca el tema. ¿Por qué cree que el new beat no ha vuelto con fuerza teniendo en cuenta que ya le tocaría en esta ruleta de las tendencias en la que se ha convertido la música?
- Fue un estilo que se agotó en si mismo. Quiero decir, había muy poca gente que sentara las bases. El resto producía por puro instinto comercial. Así que una vez se le sacó todo el jugo, a por otra cosa.
- ¿A usted le llegó a influir de alguna manera?
- Me gustaban algunas cosas de ese estilo pero no se puede decir que sea mi principal influencia. Un estilo raro que venía de Bélgica y que bebía de la EBM y del primer sonido Chicago del que, por cierto, robaban melodías impunemente. Con esos mimbres es normal que poca gente se atreviera con él. Después vino el techno y el house que lo invadió todo con la consecuente historia que todos conocemos.
- En cambio el sonido italo-disco presente también en algunas de sus producciones parece que nunca muere, siempre parece moribundo pero siempre está latente …
- El italo es más romántico, no sé si eso tendrá algo que ver. El new beat era como más correoso y a veces demasiado repetitivo. En cambio el italo-disco presenta más variables encima de la mesa y, por tanto, da más juego. Estuve la semana pasada en Londres en un festival llamado Magic Waves en el que estuvieron Fred Ventura y Fockewulf y la verdad es que la gente estaba entregada. El aficionado al italo ha cambiado mucho. El de antaño era una persona normal que tenía una vida normal y que lo escuchaba cada día en la radio fórmula. El fan de nuevo cuño es diferente, probablemente algo más rarito. Ahora no es tan fácil que llegue a tus oídos si no buscas un poquito.
- ¿Usted se considera un freak?
- Lo que pasa es que hago música, algo a lo que no todo el mundo se dedica. Y además hago música que no todo el mundo escucha en sus ratos libres. Eso es todo lo freak que me considero. Hombre yo creo que tampoco soy tan raro. Nunca me ha dado por hacer un tema de trance…
- ¿Y por qué no? Seguramente viviría más confortablemente…
- Es que ya vivo confortablemente dedicándome a la música a la que me dedico.
- Es una presión añadida el hecho que su afición esté tan entregada a la música que uno produce o más que el propio artista en cuestión…
- No, todo lo contrario. Es incluso más cómodo porque algunos de ellos recuerdan títulos de temas que yo mismo he producido y que con el tiempo he olvidado. El otro día me encontré a un tipo que tenía un master de un tema que ni yo encontraba por entre mi colección de discos de casa. Es cierto.
- Debe tener usted una gran discoteca en casa…
- Si, no está mal. Pero ya casi no compro discos… la verdad es que creo que queda poco tiempo para seguir confiando en los discos de vinilo.
- Pero la gente como usted tiene que seguir comprando discos…
- Sigo comprando pero es que ya tengo demasiados. En el futuro los productores iremos a nuestros directos con un USB a rebosarde temas que repartiremos entre los que vengan a vernos.
- A usted esa estrategia le funcionaría bastante bien con la cantidad de temas que publica al año…
- Si, creo que esa sería una buena solución. Salir de casa armado con un lápiz óptico con música suficiente como para que la gente se canse de escuchar mi música. Sería una buena manera de acabar con todas esas promos en formato MP3…
- … de esas que llegan a tu bandeja de entrada y que apenas escuchas…
- …si, porque en cada uno de esos envíos vienen tres temas y los tres son iguales y encima te da pereza descargártelas de un Yousendit o un Rapidshare…
- ¿Por qué será que las discográficas que me interesan no mandan nunca promo y las que menos siempre van detrás de ti? De su sello nunca me llegan promos...
- Porque las primeras saben que vas detrás de ellas. Es el anti-Marketing aplicado al Marketing.
Legowelt (21 Julio 2009) :: Entrevista :: Clubbingspain.com