| Re: Nota a Hernan Cattaneo - Remix Magazine La entrevista:
Esto fue hace unos 25 años, aproximadamente,el juego de un chico alucinado con, New Order y Level 42, y un montón de vinilos. En 1987, un amigo llega de New York, trae nuevos, algunos de Frankie Knuckles: la verdad suprema del house de Chicago. Luego, Derrick May, cosas así. Huele a fundación. A nuevo idioma.
Cinema, su primer club real, primer gig de DJ genuino, ciudad Capital, 1988. El dice que hubiese terminado sus días ahí, en la cabina de Cinema. Nada mal todo lo que ocurrió después también. Lo sabemos los que bailamos.
Mayo 2009, Hernán Cattáneo, que ahora es como ciudadano universal con domicilio en Barcelona, vuelve a Buenos Aires, por un rato, para tomar el control y rockear a la república clubber en State con un set memorable, un revival de dignidad de dancefloor y noches geniales, cuando era el resident de Clubland, 1994, antes de Creamfields, de llegar a discos en avión o vivir en aviones, que todo explotara, y de formar discípulos varios.
Ahora, nuevo álbum doble para Renaissance, para la Masters Series, su exploración definitiva del house, o la síntesis de Cattáneo mismo, entre groove, melodía, emoción, downtempo relajante y energía brutal: Guy Gerber, James Zabiela, Danny Howells, sus propios tracks. Ah, es el lanzamiento número 50 del catálogo
Renaissance, y el sello lo eligió para ser el headliner y mente maestra. No está nada mal. Podría ser el soundtrack de tu vida también. Y el Club Italiano en Caballito, que no parece tan lejos. -¿Te parecía una carrera? -¡Ni loco! En esa época había muy poca información, no existía Internet, ni tenía edad para ir a un club. Fue después en New York City, a los 18, cuando ví a DJs mucho mejores que yo que vislumbré que esto era posible, que había muchos más atrás de lo que yo hacía. Y pude viajar, por Europa, Estados Unidos. Pude ver a Frankie Knuckles. Volví sin un peso quebrado, pero feliz, con la cabeza llena de cosas nuevas. -Lo que llegó después. -No, sinceramente. Fue todo muy escalonado, de a poco. No es que pasé del Club Italiano a tocar con los mejores y en los mejores clubs en una noche. Pero jamás me habría imaginado que treinta años después sería DJ. Si te digo mis infuencias, ¡mi mamá y mis hermanas mayores! -Viajaste, al menos. -A los cinco continentes. Ahora, vivo en Barcelona, necesito una base europea, el 80 por ciento de mi trabajo está ahí. Después de vivir 6 años en Londres, casarme y empezar una familia, decidí que necesitábamos un lugar con buen clima, cosmopolita, con un aeropuerto cerca, cómodo y Barcelona creo que reúne todas esas características. -La gira parece interminable a veces. -Y es raro que tenga vacaciones. Cada vez que planeo una, aparece algo realmente bueno para hacer y tengo que cancelar. Viajo por el mundo cada día, y la paso genial en distintas ciudades. Ojalá pudiera quedarme al menos una semana en cada una, pero no me quejo. Es como el mejor empleo del mundo. -¿Y para este disco? -¡La gira ya empezó! Hace 3 semanas. Australia, Rusia, Hungría Madrid, Buenos Aires, Chile. Ahora hago un stop por que voy a ser papá por segunda vez, asique me voy a tomar una semanas para apoyar a mi mujer. Después
arranco de nuevo en Dance Valley, uno de los festivales más grandes q hay en Holanda. Después Singapur, Escocia, Inglaterra, y después a full con verano europeo: fechas en Ibiza y festivales. -¿De after parties ni hablar, entonces? -Es que no me gustan, realmente. Prefiero tocar en clubs lo más posible, me encanta hacersets de 6 horas, empezando profundo y bien house, y después construír de a poco un sonido más grande hacia el final de la noche. Esa es una buena experiencia de club para mí. ¡Si tenés eso, no necesitás un after! -Sasha, Digweed, Zabiela. Si miramos la línea histórica, estás ahí con los verdaderos grandes del house. -Puede ser. Pero no soy mejor que nadie, especialmente frente a los que mencionaste. ¡Son DJs excelentes! Lo que hicieron Sasha y John fue único, fueron verdaderos pioneros, nadie va a lograr lo que hicieron ellos por la escena progressive. Y James, que está en mi disco nuevo, puede tener un futuro tan grande como él quiera. También, John es un gran tipo, me apoya desde el vamos, ¡y siempre que pronuncia mal mi apellido lo perdono! Es un tipo adorable, ¿qué le voy a decir? -¿Oakenfold? Es parte de tu historia. -¡Lo es! Empecé a viajar con Paul y Cream en el ’98, y después me mudé a Londres. Y en 2001, ahí empezó mi carrera internacional. Era residente de Cream en Liverpool e Ibiza, más un montón de shows más en Europa. Fue una
oportunidad muy grande para poner mi nombre en el mapa. Y fue Oakenfold que me dio el ánimo para irme a Londres. Con él tocamos en el Hollywood Bowl, un estadio clásico, impresionante. Nunca un DJ tocó ahí. Como abría para Oakenfold, ¡técnicamente fuí el primero! -¿Renaissance? El affaire con el sello es largo. -En 2001, estaba viviendo en Inglaterra, acababa de salir mi disco con Perfecto, y justo en el verano había venido a hacer una fiesta acá en Clubland, y Renaissance hizo su fiesta. Yo era uno de los DJs. Fue una de las primeras veces que la gente se empezó a agachar en la pista. ¡Los de Renaissance vieron eso y se volvieron locos! Decían, no sé, como que yo era un mago, ¡ja, ja, ja! Ahí empezó la relación. Después, me liberé de mi contracto con Perfecto, y se dio hacer el Masters Series, que es como la gran
insignia del sello, en 2004. -Un hito. Elegí. -El Red Rocks Amphitheater, en Denver, Colorado. -¿El de “Sunday, Bloody Sunday”, de U2? -¡El mismo! Lo había visto de chico, ese clip, con Bono agitando la bandera blanca, y decía “¡Wow! Ojalá pudiera tocar en ese lugar.” Y 15 años después yo estaba ahí, no viendo algún show, sino abriendo para Oakenfold. Pienso en eso y me da piel de gallina. Fue en 1999, me pasaron cosas geniales en el medio, pero nada me va a hacer olvidar ese momento. Te juro era
impresionante. -Otro hito. -Creamfields. Es una parte importantísima de mis últimos diez años de carrera. Fue el primer festival grande que hice en Inglaterra, y el primero en Argentina, donde me hice amigo del gran público argentino, donde me convertí en un DJ popular, y se empezó a hablar de lo que yo hacía y de quién yo era. -Muchos te creen el verdadero embajador de la música electrónica de este país: ¿cierto? -No podría decirlo. Sí, soy el que más viajó y viaja tal vez, el que más kilómetros recorrió con pasaporte argentino, pero hay otros que lo hacen. Hago entre 100 y 120 shows al año. Si hacés el cálculo, ¡es mucho!. Yo soy DJ desde muy chico, siempre trabajé con mucha ilusión, honestidad, muchas ganas y con mucha ética de trabajo. Si me reconocen eso, me hacen sentir bien. Pero no sé si embajador, o el Maradona, o cosas así -El Diario El Mundo de Barcelona dijo que eras el Messi. Se acerca. -¡Ja, ja, ja! Yo no creo que sea tan bueno como DJ como messi es futbolista, ¿pero a quién no le gusta que lo halaguen? Además, con lo difíciles que son los catalanes, vale doble. -Dejaste tu influencia en la escena, modestia aparte. Y hay muchos que te idolatran. -Yo trato de pensar en lo que hago con ciertas pinzas, a veces te ponen en un lugar que te hacen creer más de lo que sos, o que sabés que no sos. Lo importante es cómo reacciona la gente en la pista, cómo se divierte. Cuando
te consideran un ídolo, no sé, ¡capaz me da vergüenza! Uno se siente bien si hace las cosas de forma honesta -Sobre tu nuevo disco.... -Lo monté en enero y febrero, aquí en BuenosAires. El primer disco es más deep. El segundo, más progresivo, enérgico. Cada vez que hago un CD, trato de representar lo que más usé en mis sets del año, los productores y sellos que más me gustan, asegurarme que el compilado sea el reflejo más honesto de mi estilo de DJ. -Cada track debe tener su historia. -¿Querés una? -Claro que sí. -Incluí “Amarillo”, de Hideo Kobayashi. Es como un homenaje a Yellow, un club japonés en Tokyo. Viajé ahí en 2001, era muy íntimo, tenía una atmósfera increíble. Hace poco, lo cerraron, e hicieron una serie final de noches, entre los que estaban Laurent Garnier, François Kevorkian, y yo. Hice un set de 12 horas, la gente no se quería ir. Fue uno de los mejores
recuerdos de mi carrera. Estuve probando estos tracks en el último año, y las reacciones son buenísimas. Sobre Asia, China está creciendo muchísimo. Cada año voy a Shanghai, Beijing, Hong Kong también, y la forma en que crece la escena me sorprende. -¿Y si alguna de tus hijas te dice que quiere ser DJ? ¿Cuál es la reacción? -¡Sería un hipócrita si les dijera que no! Es el único trabajo que hice en la vida, y me hizo feliz. Me gustaría más fotografía, pintura, otra cosa.
¡Pero DJ está bien!
__________________ "..Music is well said to be the speech of angels; in fact, nothing among the utterances allowed to men is felt to be so divine. It brings us near to the infinite. " Thomas Carlyle. |