| Entrevista a Keb Darge (15-05-2008) Me acerco hasta el bar del Paralelo donde Keb Darge le está enseñando unas fotos al responsable de las noches Powder Room, Francesc Wakanda. Acaba de venir de Filipinas donde se ha comprado unos terrenos sobre los que tiene pensado construirse una casa para vivir allí durante los meses de invierno en Europa. ''La clave para que un Dj siga pinchando durante tanto tiempo como yo es que elija a la mujer adecuada. Lo más probable es que te equivoques. Yo me he divorciado ya dos veces'', me comenta cuando explica ufano que ahora tiene novia filipina que conoció por Internet en lo que se supone una historia de decisiones bonitas, duras y fuertes y que es muy feliz porque ahora se va a vivir con ella. En los foros de supervivientes del rockabily hace tiempo que se preguntan por este Dj que cada cierto tiempo se pasa los jueves por el Apolo. Usted es un habitual de Barcelona. ¿Qué es lo que le sigue sorprendiendo de la ciudad?
Que la gente se anime a bailar rockabilly después de haber estado pinchando funk durante mis primeras visitas. Demuestra apertura de mente. ¿Se ha cansado del funk?
Los años que llevo en esto del rockabilly se pueden contar por decenas. Ahora suena fresco y por eso lo vuelvo a pinchar regularmente. Está volviendo y me alegro porque yo siempre lo he coleccionado. ¿Por qué en un momento concreto un estilo que estaba desaparecido vuelve a sonar fresco como usted dice y por tanto a revitalizarse de una manera, no tan popular como al principio, pero si que con presencia latente?
El único responsable es el público. Quien le ayuda a rescatarlo es el Dj, pero el público siempre es el responsable de una nueva oleada porque la vuelve a disfrutar o la recibe por primera vez que es como mejor se disfruta un sonido. Así que no hay duda de que el verdadero catalizador de todo eso es el público. En España un movimiento popular como la Ruta del Bakalo se nutrió del psychobilly, mezcla de horror gótico y romántico con apuntes rockistas…
Pues no lo sabía. Pero es que a mi el psychobilly nunca me gustó. Demasiado electrónico para mi gusto. Claro que si le pregunto si se decanta por lo orgánico más que por lo electrónico quedo obvio…
Si, es una pregunta que aborrezco. Me gusta que cada uno de los instrumentos que suenan en un tema destilen personalidad. Si tiene que aparecer una voz pues que disponga de carisma. Lo mismo con la línea de bajo o la percusión. El alma del que toca me tiene que llegar a través de su música. Si no es así no me sirve. Es difícil de explicar. Eso se tiene que sentir. ¿Lo peor que podría hacer un Dj como usted es pinchar un tema en formato Mp3?
Lo peor que podría pinchar es mala música. Soy coleccionista de música, no de formas. Pincho con vinilos pero porque despistaría a mi público de toda la vida si hiciera una sesión únicamente con cds, por ejemplo. La liturgia en mi caso es una devoción y como tal a veces implica obligación. Ha seleccionado junto a Cut Chemist una doble selección titulada “Lost & Found” (BBE Music).
Si, llevamos la típica relación que se da entre coleccionistas. También conozco a Dj Shadow. Buenos chicos los dos. Por cierto, aprovecho para anunciar que el próximo número vendrá firmado por Paul Weller y un servidor. Precisamente los dos extraen toda la esencia de su música de su colección.
Bueno, a decir verdad no me gusta la música que practican Dj Shadow y Cut Chemist. Claro eso no quita que no sean buenos chicos. ¿El funk tuvo en el acid house a un enemigo a batir en la Inglaterra de finales de los 80’s?
No en el momento en el que explotó. Fue recibido con los brazos abiertos porque se trataba de un estilo más dentro del circuito y eso era bueno. Más tarde cuando se convirtió en una fórmula tal vez si. Por hartazgo. Después vinieron los Djs superstar y entonces se pervirtió la figura del Dj como catalizador de una escena. La cosa se jodió cuando al público le empezó a dar lo mismo escuchar a un Dj con nombre aunque pinchara la misma música durante dos horas y fuera una mierda. Daba igual, porque lo importante no era la música si no aquel Dj que aparecía en las portadas. Había un Dj en Escocia que si mantuvo la esencia y con el que me gustaba pinchar, Graham Park. La verdadera introducción del acid house en el Reino Unido llegó cuando Eddie Piller empezó a vender a los chicos los primeros discos de acid house por los de acid jazz y la prensa lo aceptó porque Piller tenía un nombre. Y no hay que olvidar a Roy Mars que fue mi héroe y mi guía espiritual. Tim Brown de Goldmine y Anglo-American Records también fue muy importante. Para mi, ellos son los que componen el grueso de la escena groove de verdad. Fueron los nombres que mantuvieron el funk en el candelero cuando la escena de northern soul fue decreciendo en interés masivo. Norman Jay será uno de los Djs más recordados en cuestión de funk y soul, pero lo concibo más como un empresario o “dealer” musical que apenas si sabía de música. Algo así como un prescriptor que todavía sigue teniendo predicamento en la escena de funk. La escena de northern soul en Gran Bretaña fue muy importante, fuerte y longeva, tuvo una gran presencia en clubs desde principios de los 70’s hasta finales de los 80’s que es cuando irrumpió el house. Aquí en España el término northern soul no es demasiado popular…
El northern soul tomó el relevo del rockabilly en cuanto a escena underground y alternativa que se desarrolla a partir de jóvenes músicos que consiguen un gran tirón popular. Aquellos músicos y promotores rompieron con la tiranía de las marcas de cerveza que por entonces se habían instaurado en los clubs. Ellos se negaron a pasar por el tubo y decidieron promover su música al margen de circuitos tradicionales totalmente corrompidos por los intereses comerciales. Se convirtió en algo así como nuestro propio movimiento autóctono que, además, sentaba las bases de lo que vendría después con el punk de finales de los 70’s encabezado por los jodidos Sex Pistols. El techno de Detroit fue descubierto también en Gran Bretaña gracias a los Djs de northern soul que empezaban a introducirlo modestamente en sus sesiones. Derrick May es presentado en sociedad en mi país gracias a alguno de esos Djs como Neil Rushton que empezó a darle cancha cuando no era absolutamente nadie. Rushton empezó a editar los discos de Reese o Model 500 para el mercado inglés con su propio dinero. Fue entonces cuando el house y el techno, en ese momento la diferencia no estaba muy clara, se convirtieron en la música pop, llamada del futuro, que llegaba a UK para ser bailada. Muchos de los Djs que dominan la escena como Sasha provienen del northern soul, lo que pasas es que después se montan en el dólar y empiezan a desviar su interés y el del público hacia otras formas musicales más digeribles y por ende más estandarizadas. El propio Andrew Weatherall que ahora vuelve a reivindicar sus raíces en sesiones como la que hizo para Soma - la primera entrega de “Sci.Fi Hi.Fi”- está inmerso en un principio en la escena rockabilly que es materia prima de las sesiones de northern soul. Rockabilly y soul y funk son la misma cosa en Inglaterra. No olvidemos que todos los protagonistas de esas corrientes abominan en un principio de los medios y de las discográficas grandes. Lo que hicieron después muchos de ellos ya problema de cada uno. Dígame nombres de aquella escena…
Yo mismo fui el mejor Dj de northern soul de toda Inglaterra hasta que me divorcié en 1987. La escena de northern soul estaba compuesta por bandas con discos perfectos. Perfectos porque sólo hacían uno. No había dinero para más. Como no creían en la promoción no había un mercado regulado y entonces todos ellos estaban destinados al anonimato. Por eso no llegó a calar más allá de Inglaterra. |