Cinco días de estirar los parámetros del baile, la experimentación audiovisual y los montajes más audaces. Todo en la idílica Montreal, rodeada por el río San Lorenzo, de cara al Parc Jean- Drapeu, paraíso flotante con un domo futurista coronando la foto y el videito del asombrado viajero. Ahí, los quebecoises llevaron viandas y botellas de vino y bailaron house clásico con un toque futurista.
Allez Mutek! La doceava edición convocó a 100 artistas (hay pocos DJs y el 95% de los artistas se presenta en vivo) y visualistas, en un fixture sabroso como quesos (la herencia francesa manda a degustar como postre y sin freno). El encuentro de grandes nombres (James Holden, Ritchie Hawtin, Pole), seudónimos como Horror Inc (o Akufen en fuga de la rave hacia algo más artístico) y nombres inusuales. Ahí está el japonés Radiq (ha colaborado con Björk y Arto Lindsay), que desayuna en el comedor del Trylon, mesa seguida a la de Four Tet y bailará hasta el fin del recital del trío Wareika. Pero todavía quedaban cuatro días de aventuras montrealesas.
C harlas, workshops y presentaciones (composición con iPad, los últimos lanzamientos de Serato) se reparten además de los shows, entre seis escenarios: la base es “la SAT” (Société des Arts Technologiques), cuartel general de Mutek y centro cultural con un escenario con un gran cubo luminoso incrustado. Sede de shows análogos de visuales (con filminas) o performances delirantes como la de Women with Kitchen Appliances. Pegadita, está la Place de la Paix: un cuadrillé de césped pegado a un Food Lab: container devenido en cocina para que chefs cinco tenedores saquen platillos especiales. Allí, en “el 5 a 7” vespertino, los créditos locales animarán la previa en esta incipiente primavera boreal.
En la calle la atención la capta la sirena de los bomberos, que se repetirá incontables veces. “Son comunes los incendios, muchas construcciones aún son de madera”, contará el guía ocasional. Los bomberos hacen lo suyo y la gente sigue camino a la Salle Pierre-Mercure donde se realizan los A/Visions (donde el desafío es la exploración con paisajes sonoros y visuales tan ríspidos como climáticos). En la segunda jornada ( Rapid Eye Dreamers ) en ese teatro de sonido asombroso, en un abrazo creativo, el mexicano Murkof y los radicales AntiVjs dieron la talla con una performance para el viaje en la butaca.
La peña se mueve hacia Métropolis, brutal sala con pista de baile, como un Gran Rex porteño con barras. La previa será con Badawi (el neoyorquino Raz Mesinai y sus relatos con matices percusivos hipnóticos) y el nuevo suceso británico, Gold Panda. Al abrirse el telón se vivirá (ver y oir es poco decir) ISAM , del brasileño Amon Tobin. Pero es historia aparte (ver Estreno mundial...).
Cada jornada cerrará en ese club con tanques como el afilado Plastikman (siete años después del fiasco en el que todo fallaba, Richie Hawtin se coronó con su show más ambicioso), los locos de Modeselektor (con sus invitados Siriusmo y Jacques Green) y los “en vivo” en alianza de Four Tet y Rocketnumbernine. O la zarpada performance de Elektro Guzzi. La madrugada no se extiende demasiado, porque al otro día queda mucho para ver. Para oir. Para bailar.
Es un Bixi para mí: a la escala del festival le queda impecable el sistema de bicicletas (gratuitas durante períodos de 30 minutos) que permite pedalear a cada sede. La excursión total será durante el fin de semana, en la Isla Santa Helena. En el Parc Jean Drapeu, se vivirán los Piknic : dos jornadas de puro groove del mañana y baguette en el césped. El sábado, de la mano del inglés Floating Points (y sus rarezas de R&B y funk) y el alemán Terry Lee Brown Junior. Y el domingo, con la potente presencia sorpresa deJames Holden.
Esto “no termina hasta que termina”, diría Alain Mongeau, fundador y director de Mutek. Algo así como el profesor Xavier de estos días mutantes, en los que 22 mil espectadores (con audiencias de 7.500 en el Piknic) bailaron con curiosidad y apertura mental, nuevas formas de mover el culito. “Que a las tres de la mañana de un domingo, después de cinco días de festival, toda esta gente siga festejando, es un logro”, dirá Mongeau, en claro español, con acento francés.
El futuro llegó hace rato
Luz propia
Una argentina en Mutek: la artista audiovisual, de las pocas mujeres en el festival, estrenó “MonsterShine”.
http://www.si.clarin.com/Luz-propia_0_496150648.html