Pistas a medida
La SAMC pasó por Buenos Aires, y arrasó con toda clase de propuestas para los amantes de la electrónica. Crónica y fotos.

Por los cuatro días en que los aprendices de DJs, VJs, productores y promoters tuvieron la oportunidad de aprender el arte del turntablism con DJ Stuart, de software para tocar en vivo con Carlos Shaw y entregarle sus demos a Tom Hoch, el encargado de Beatport.com para América, entre otras charlas y workshops que se dictaron.
Por las tres pre-partys que se dieron el miércoles, jueves y viernes en Cocoliche y el microcéntrico Bahrein donde los sets ante un público reducido de DJ T -alemán, co-fundador del sello Get Physical-, los madrileños Kasper & Papol y el italiano Marco Carola, entre locales como Junior López, Mariano Trocca y Dokser, fueron un lujo.
Por los tres pabellones y la carpa albergaron a 25 mil personas en trece horas el sábado en Costa Salguero. ¿Querías escuchar trance progresivo, melódico, uplifting y hasta con toques tech? Sólo bastaba con quedarte toda la noche en el room Freak Circus -el más concurrido de toda la jornada- para oír al británico Anthony Pappa, al norteamericano Christopher Lawrence y al irlandés John O’Callghan. ¿Necesitabas bailar hasta que no te dieran más las piernas? Podías ir al Electro Place para presenciar las sesiones de Diego Ro-K junto a Tommy Jacobs y del inglés Justin Robertson. ¿Preferías entender qué es eso que todos llaman minimal techno? Entonces, el espacio Tangent era tu lugar, en el que por suerte no sólo sonaron las variantes minimalistas, sino también ese techno con el beat galopante y demoledor que tanta falta le hace a los dancefloors en estos tiempos y que supo poner el sueco Adam Beyer.
Por los dos afters oficiales organizados para los que se quedaron con ganas de mover la patita. En esta opción se pudo disfrutar de varios de los DJs que actuaron en Costa Salguero -como el norteamericano Matthew Dear, por ejemplo- ya sin tanta gente alrededor y en un tono más intimista, pero no por eso menos fiestero.
Por todo eso, fue como si la edición 2008 de South American Music Conference hubiera estado armada a la medida del clubber argentino que no tendría que haber quedado insatisfecho con el largo y variado menú que tuvo a su disposición. Para aprovechar al máximo los seis días de música electrónica que vivió Buenos Aires, alcanzaba elegir la opción que mejor calzara con el gusto personal de cada uno.
