
miércoles 20 diciembre de 2006, 17:10
|
 | Retoño Limon Artista: DJ NC3: Miembro | | Miembro desde: 25 marzo 2005 Ubicación: Buenos Aires Edad: 28 | |
| Re: Dj Sin Manos !!! Que voluntad loko, la verdad es increible, yo de algun lado ya lo habia visto, tmb hay un artista plastico con un problema parecido y es increible como pinta, les adjunto una data de el:
PASCAL KLEIMAN | NACIÓ SIN BRAZOS. Su madre tomó talidomida cuando estaba embarazada y le provocó una grave malformación. Sus pies son sus manos, con ellos come y maneja los discos que pincha en locales de Valencia. Tiene un niño.
“Nunca he soñado con tener brazos”
Tiene 36 años y es un disc jockey famoso en Valencia. Está tan enamorado de la vida que no le influyen las miradas de compasión. Pascal es un niño de la talidomida. Esta droga, que se empezó a utilizar en los años 50 para tratar a las mujeres embarazadas, provocó graves lesiones en los fetos. Unas i0.000 personas sufrieron graves malformaciones, como Pascal Kleiman, que nació sin brazos.
Nos vemos en el bar Carmen. Bebe, y sostiene el vaso con el pie. “Instintivamente, empecé a utilizar mis pies para sujetar el biberón, después la cuchara, el bolígrafo... No soy un prodigio de paciencia y voluntad. Lo único que hice fue desarrollar otras capacidades, olvidadas por los ‘normales’”. Cuando tenía dos años, los médicos intentaron implantarle una prótesis, un brazo y una mano que imitaba la piel. “Todo eso me divertía al mirarme en el espejo, pero me desequilibraba. Un día me caí y me abrí una ceja”.
Hijo único, recibió la ayuda de su abuelo, sefardita erudito y místico que le enseñó la Kabala. “Mi padre era joyero y mi madre tenía una peluquería en Montouban. Ellos siempre consideraron guetos los lugares reservados a los minusválidos, y seguí una escolarización normal”. Se licenció en Derecho en Toulouse. “En esa época viví con rabia mi minusvalía. Estaba locamente enamorado de una chica, pero ella no podía corresponderme. Lloré como nunca”.
Sostiene el plato con los dedos de su pie izquierdo, que es como su mano derecha. Algunas personas clavan su mirada en él. “Yo nunca bajo la vista”. Pascal no le teme a nada, salvo a lo que está terminado y sin movimiento. El matrimonio, por ejemplo. Tiene un niño de tres años, Yahel, pero ya no vive con la madre. “Me sentía prisionero, encerrado en un esquema. La vida diaria demasiado organizada, el amor instalado e inmóvil. Era terrible”. Como mejor se siente es pinchando discos. “La gente se olvida de mí y ya no presta atención a mis pies, que juegan con los vinilos o suben los amplificadores. Bailan y vibran, y yo con ellos”.
Pascal nunca abrazará el cuerpo de Gema, su novia. Ella es dulce, y él muy fuerte. “En vez de hablar de felicidad, prefiero hablar de lo imprevisto, de un feliz encuentro entre nosotros y las cosas”. |