Leftfield y la música electrónica, o cómo se forjan los mitos
Nuestra música tiene una historia relativamente joven. Mucha gente situaría los orígenes de la electrónica a finales de los años 70. ¿Kraftwerk? ¿Depeche Mode? ¿Los primeros Djs de Chicago y Detroit? Cada cual tiene una teoría, pero en cualquier caso pocos artistas tienen más de 30 años en activo a sus espaldas, y menos aún todavía se mantienen al pie del cañón.
En cuana la electrónica aplicada a la cultura de club y la pista de baile, la época de los 90 fue sin duda la más vanguardista, prolífica y novedosa. Sobre todo en Inglaterra: Orbital, Underworld, John Digweed o Sasha explotaron en esa época. Y hoy me siento con ganas de hablaros de otro grupo británico, Leftfield, quizás menos conocido pero igualmente importante en la evolución de la música.
Y es que Leftfield tuvo una corta carrera. Sólo publicaron dos discos, pero por lo menos uno de ellos se merece estar, quizás, en el podium de los mejores discos de electrónica de todos los tiempos. Y amenazan con volver. Pero, ¿Porqué no empezamos por el principio?
Leftfield es, junto con Underworld u Orbital, un grupo pionero en la popularización de la música electrónica por la vía del Dj y del club nocturno. Como tantos otros grupos, Leftfield nació de un encuentro, el que tuvieron Neil Barnes y Paul Daley en un club de jazz. Ambos eran músicos, percusionistas, y no pertenecían al mundillo electrónico, pero pronto se dieron cuenta de que fusionando la música instrumental tradicional con samplers, secuenciadores y demás parafernalia, serían capaces de acercarse mucho más al sonido que ambos querían conseguir.
En 1993 les llegó el primer éxito, gracias a una canción que contaba con la colaboración de John Lydon, cantante de los Sex Pistols. El disco podría definir perfectamente los inicios del progressive house, con elementos ácidos y una agresiva voz sirviendo de aderezo al conjunto. Sin duda, un temazo. Sobre todo teniendo en cuenta que tiene 17 años.
[YOUTUBE="GKIqW3cikgU"]Leftfield Lydon - Open Up[/youtube]
A partir de aquí, producen el que probablemente sea uno de los mejores álbumes de electrónica de toda la historia. Leftfism. La joya del disco es Song of life. Un tema melódico, oscuro, pensativo, viajero. Con un cambio de ritmo brutal a los tres minutos. De una sola canción se pueden obtener muchas conclusiones, y ésta nos ofrece varias. Había nacido un estilo, fruto de la combinación de la melodía, el house ácido, los ritmos rotos... Que levante la mano si a alguien no le gusta Song of Life.
En el disco también hay espacio para el downtempo profundo y contemplativo. El downtempo es música ambiental con ritmos propios del house, pero a muy baja velocidad, unos 110-120 bpms. Un género que ahora estamos acostumbrados a escuchar en bares fashion, chiringuitos ibicencos o locales con clase, áparte de en una hora de discos etiquetados como chill out. Pero que tiene sus raíces, y probablemente sean estas.
¿Y qué me decís de éste otro tema, Space Shanty? ¿No os suena actual? ¿Muy apropiado para una sesión matinal en Space Ibiza? Lo podría pinchar Digweed, quizás Satoshie Tomiie, Paul Oakenfold, o puede que Sasha, y de hecho ellos empezaron poniendo este tipo de música. Si os revisáis sus primeras publicaciones en sellos como Global Underground podéis ver una clara línea contundente, agobiante y progresiva en el house que solían pinchar.
Vaya una lección de house progresivo y bien oscuro, cercano al techno, con buenas melodías que invitan a la abstracción. Lo que daría por un Dj actual que tuviera esta calidad en la maleta (los hay, los hay).
De tanta música contundente saltamos a repasar otro de los singles de Leftfism, esta vez en un tono mucho más introspectivo y lleno de matices. Se trata de Melt, una canción espectacularmente bella y sugerente.
Y saltamos al siguiente trabajo de estudio de Leftfield, su segundo, y hasta el mumento, último álbum. La obra maestra es Leftfism, pero éste Rythm and Stealth, que data del año 1999, tampoco se queda atrás. De él podemos extraer dos temas especialmente representativos.
Los dos temas recuerdan bastante más a lo que más tarde desembocaría en la explosión del Big Beat, con los ingleses, y Fatboy Slim como abanderado, a la cabeza. Tanto Chant of a poor man como Dusted utilizan ritmos rotos, melodías menos etéreas y más directas y agresivas, así como cortes vocales para transmitir una energía bastante poderosa. Incluso incluyendo en el desarrollo de los temas clarísimas influencias reggae o hip hop.
Y desde aquellos años, hasta ahora, nada se ha sabido de esta increíble formación que revolucionó el panorama del dance y de la música de clubes. Porque seguramente la evolución de este mundo, sin ellos, no hubiera sido ni mejor ni peor, pero sí diferente.
Y digo hasta ahora, porque hoy mismo hemos leído, vía Clubbingspain, que Neil Barnes va a retomar el proyecto de Leftfield, esta vez en solitario. Su idea es hacer una gira en directo, acompañado de más músicos que le acompañarían en el desarrollo de su repertorio. Y ahí no se quedaría la cosa, ya que se ha anunciado nuevo material de estudio para un futuro próximo.
Mientras esperamos su vuelta, os dejamos con la letra de la canción que les dio a conocer, y que tenéis insertada en el post casi al principio del todo.
Burn, burn, burn
Burn…
Open up
Now open up
You lied, you faked
You cheated, you changed the stakes
Magnet toss that pie in the sky
Unrehearsed, let the bubbles burst
All in all, a three-ring circus
Of unity with parody
Tragedy or comedy
Probably publicity
Open up, make room for me
Now open up, make room for me
Lose myself inside your schemes
Go for the money, honey
Not the screen
Be a movie star, blah blah blah
Go the whole hog
Be bigger than God
Burn Hollywood burn, taking down Tinseltown
Burn Hollywood burn, burn down to the ground
Burn Hollywood burn, burn holywood burn
Take down Tinseltown, burn down to the ground
Down, into the ground
Burn, burn, burn
Burn… Especial Noctamina: Leftfield y la música electrónica, o cómo se forjan los mitos
* space shanty y dusted son de lo mejorcito (además de su versatilidad

)