
domingo 18 octubre de 2009, 20:44
|  | Doctor Lemon NC3L: Miembro | | Miembro desde: 04 febrero 2007 Ubicación: Palermo Soja Edad: 27 | | | Depeche Mode: fe y devoción
La ansiedad que tenía el público antes del inicio del show de Depeche Mode fue in crescendo hasta que el trío británico salió a escena. Desde ahí, con un sonido potente y nítido, que ignoró cualquier recomendación de prudencia por parte de los vecinos del Club Ciudad, las emociones las manejaron Dave Gahan, Martin Gore y Andy Fletcher. "Wrong" -segundo tema del setlist- puede servir de ejemplo: en el comienzo de cada estrofa, en la voz de Gahan se sintió la desesperación que imprimieron en el primer single de su nuevo disco, Sounds Of The Universe . Así fue en gran parte del recital en el que como titiriteros movieron los hilos de las masas -30 mil personas- que los adoraron a lo largo de dos horas. Incentivaron el baile cuando sonó "It's No Good" con Gahan moviendo la colita (sin rastros de sus problemas de salud) y crearon climas melancólicos cuando Gore (el relojito del grupo, el que maneja todo desde sus cuerdas) estuvo solo en el escenario inmenso para "Jezebel" y "Home". Y Fletcher se comportó como el peronista del trío cuando agitó los brazos como el clásico saludo del general. Los ortodoxos y los disidentes, contentos.
El final, como no podía ser de otra manera, fue a toda máquina. El dramatismo de "I Feel You", "Enjoy The Silence" y una zapada final cuasi industrial, "Never Let Me Down Again" y "Behind The Wheel" con el caudal de voz incalculable de Dave Gahan y la irresistible "Personal Jesus": una vuelta completa por el universo de Depeche Mode.
La lista de temas de Depeche Mode en el Club Ciudad de Buenos Aires:
In Chains
Wrong
Hole To Feed
Walking
It's No Good
Question Of Time
Precious
Fly On The Windscreen
Jezebel
Home
Miles Away
Policy Of Truth
In Your Room
I Feel You
Enjoy The Silence
Never Let Me Down
Somebody
Stripped
Behind The Wheel
Personal Jesus Depeche Mode: fe y devoción | Rolling Stone Argentina
Úlima edición por EugeniaRomina fecha: domingo 18 octubre de 2009 a las 22:39.
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domingo 18 octubre de 2009, 21:18
|  | blehhhhh... Miembro Pro | | Miembro desde: 31 octubre 2005 Ubicación: South Side | | | Re: Depeche Mode: fe y devoción si hay algo en lo que estoy de acuerdo, es en cuanto dice que no se notaron rastros de los problemas de salud de Dave
ahora en cuanto al sonido, a comparación de otros recitales a los que he ido, si bien es cierto que era "potente y nítido", tampoco hubo un volumen que haya ignorado "cualquier recomendación de prudencia por parte de los vecinos del Club Ciudad". a mi gusto estaba un poco bajo, pero eso no es más que una apreciación personal. | ::blank:: 
lunes 19 octubre de 2009, 08:08
|  | Marranita Miembro Pro | | Miembro desde: 01 enero 2006 Ubicación: Mansión Hefner | | | Re: Depeche Mode: fe y devoción Brillo y oscuridad conjugados en uno El trío británico demostró por qué es un exponente de excelencia de un synth pop que no les teme a las guitarras. También hubo muy buenos shows de Café Tacvba y Catupecu Machu.
Por Luis Paz
Tenía que venir Depeche Mode para que en un escenario argentino se viera un set de batería más aparatoso que el del Tanque de La Renga: con doble bombo, timbaletas, cencerros y hasta un platillo que no fue tocado. Y eso fue sólo una de las señales del magnífico (pero no por eso ostentoso) despliegue musical del grupo británico, que cerró el Personal Fest 2009, el festival de música que entre el viernes y el sábado convocó a más de 55 mil personas y a 52 bandas en el Club Ciudad de Buenos Aires. La enérgica presentación de los mexicanos Café Tacvba fue otro punto alto para el cóctel de un sábado para el recuerdo.
A media tarde, el colectivo Spanish Bombs (con Amparo Sánchez, Blanquito Man y el tacvbo Rubén Albarrán) agitó a puro cover hispano de The Clash, para delicia del ala rockera de la concurrencia. En otro escenario, mucho más concurrido que durante el viernes, Poncho, el nuevo proyecto de Javier Zuker, invitaba a los concurrentes más maquineros a perderse en las espirales y los túneles multicolores diseñados por el artista visual Punga. Y eso mientras los más tranquilos degustaban la bossa nova dirigida por el brasileño Tom Zé, convertido en maestro de un tipo de ceremonia, mitad hablada, mitad tocada, que a esa altura ya se mezclaba con los primeros temas del show de los Banda de Turistas, en el escenario principal. Allí aparecieron después los Catupecu Machu, que ofrecieron un compacto recital “sorpresa” de cuatro temas que siguió invitando a una experiencia de calor colectivo. Algunos la continuaron con Andy Butler (de Hercules & Love Affair, pero en plan DJ), otros con el pinchadiscos y producediscos inglés Justin Robertson y muchos con el combo musical alterlatino de Café Tacvba, que regaló un cuarto de hora fantástico con “Las flores” y “Ojalá que llueva café”.
A las 21.30, como estaba programado, Depeche Mode volvió a tocar en la Argentina luego de quince años y, entre otras cosas, una operación de extracción de un tumor para el vocalista Dave Gahan. En veinte temas demostraron ser, al mismo tiempo, la banda más Una noche en el Roxbury de todos los tiempos y un exponente de excelencia en el campo del synth pop guitarrero y oscuro, crédito ineludible del compositor, violero y ocasional cantante Martin Gore. Con pocos títulos de la época de su fiebre de sábado por la noche (nada de Speak & Spell del ’81 y sólo un poco de Music for the Masses del ’89), buena carga de ese sonido más propio de un film de gangbangs (el Violator de 1990, sus Songs of Faith and Devotion de 1993 y Exciter de 2001) y lo más necesario de su reciente Sounds of the Universe, el recital del trío (aumentado a quinteto) tuvo, a diferencia del de Pet Shop Boys, poco despliegue escénico, pero una gran movilidad musical. En ese contexto, Gore tomó las voces para conmover en diez minutos de pura emotividad con “Jezebel” y “Home”, mientras Gahan se ocupó de mostrarse como el kapanga extranjero en cuanto a la potencia vocal en “Policy of Truth” y “Enjoy the Silence”. Nunca hubo modo tan fiestero de decir que “las palabras son triviales, el goce queda y el dolor también”.
“Never Let me Down” cerró el bloque principal, pero en los bises representaron el perfecto puente que se tiende entre el pop denso y el industrial (“Behind the Wheel”) y ese otro que va del pop de guitarras a la tierra gélida de la balada desangelada (“Somebody”). Casi dos horas después del arranque con la novedad “In Chains”, la visita de Depeche Mode y la edición 2009 del festival tuvieron su punto final con “Personal Jesus”, casi un slogan o una invitación a terminar de vivir your own Personal Fest con una banda que muestra y demuestra que la brillantina también es parte del loco mundo del rock. Y por allí, un globo triste, solitario y final es arrullado por el mismo viento de la tarde. El ritmo de la ciudad ya no parece tan frenético como lo era hasta el jueves. Otra de esas delicias de la vida festivalera. Fuente
Úlima edición por belladonna fecha: lunes 19 octubre de 2009 a las 08:09.
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lunes 19 octubre de 2009, 15:30
|  | Motorsport Super Moderador | | Miembro desde: 24 julio 2006 Ubicación: Agronomia Edad: 28 | | | Re: Depeche Mode: fe y devoción Depeche Mode: un regreso en forma Quince años después de su última visita, la banda inglesa cerró el Personal Fest y deleitó a 40 mil fans.
Por: Juan Andrade, especial para Clarín
Desde el comienzo del recital, Depeche Mode pone en juego la que podría considerarse una de sus principales virtudes. En la intro de In Chains, el tema inaugural de Sounds of the Universe que a su vez funciona como apertura de la noche, Martin Gore le arranca a las cuerdas de su guitarra un sonido que parece obtenido con un sintetizador. Y enseguida sobreviene un ataque de sintetizadores comandado por Andy Fletcher, que perforan la canción como riffs de teclado. Después de todo, el actual trío británico consiguió algo que allá lejos y hace tiempo quizás nadie imaginaba: que el tecno-pop ascendiera a la categoría de rock de estadios.
También de movida queda esbozada una duda que tiene por protagonista al cantante Dave Gahan (recuperado de una operación que obligó a suspender varias fechas), que se mantiene con el correr de los minutos. La profundidad y la intensidad acostumbradas de su voz, ese registro único que hace las veces de motor a propulsión para que la música de la banda levante vuelo hasta alturas impensadas, no alcanzan los niveles conocidos en la interpretación del mencionado y de Wrong. ¿Es un problema del micrófono? ¿Está resfriado? ¿Las musas de la inspiración no lo visitaron durante su estadía porteña?
Con un despliegue visual impecable, por momentos minimalista pero siempre efectivo, la pantalla ubicada a sus espaldas refuerza con imágenes la búsqueda de un lenguaje universal según su último disco. Para este Tour of the Universe, la formación se completa con el baterista Christian Eigner y un segundo tecladista (Peter Gordeno), al que eventualmente se suma Gore para formar una línea de tres cuando deja su colección de guitarras.
El entramado instrumental habilita un recorrido por la enriquecida sucesión de climas, texturas, ambientes y paisajes sonoros que proponen clásicos como Walking In My Shoes, A Question Of Time y Fly On The Windscreen. Todos, obvio, muy festejados por los fans más tempranos, que seguramente los vieron en su anterior visita al país: estadio de Vélez, 1994.
A la hora de Jezebel, Gore se calza el traje (chaleco y pantalón plateados y brillantes, en su caso) de frontman. Y aunque el tono del cerebro musical es más intimista que arengador, está claro que no le sienta nada mal: su particular y agudo vibrato realza el potencial evocador de la melodía y la letra de Home y provoca, despojado de las máquinas y la parafernalia sonora, uno de los momentos más cálidos. Cuando termina, un coro multitudinario convierte a la melodía en una especie de coda de fogón.
La recta final los encuentra jugando con el velocímetro de dos de sus temas más emblemáticos, ambos del seminal Violator. En ese plan, Policy of Truth pierde su agresividad existencialista y se aproxima a las pulsaciones de una balada mid-tempo. Como contrapartida, Enjoy The Silence cambia su atmósfera contemplativa por un aliento eminentemente bolichero, que los pasea entre un club electrónico y una disco funky imaginarios. Para lo bises quedan otros platos fuertes, como Behind The Wheel y Personal Jesus. Y, al cabo de unas dos horas de show, aunque nadie se puede sentir decepcionado, queda flotando la sensación de haber asistido a un concierto sin demasiados relieves o momentos de éxtasis colectivo. Regular, en más de un sentido. Depeche Mode: un regreso en forma | ::blank:: 
lunes 19 octubre de 2009, 16:08
|  | Limonero NC3: Miembro | | Miembro desde: 21 junio 2009 Ubicación: Vicente Lopez | | | Re: Depeche Mode: fe y devoción La lista de temas de Depeche Mode en el Club Ciudad de Buenos Aires:
Walking
* Walking In My Shoes
A mi gusto al lñistado de temas le falto media horita mas de clasicoss. Por ejemplo : Martyr, freelove, little 15, master & Servant, people are people...y TAAANTOS otros. Y del ultimo disco hubiese metido tmb "Peace"...pero bueno, me pagaron 200 pesos de la entrada y estoy feliz x eso 
__________________ Chemical Brothers & Carl Cox @ Creamfields 07
Buenos Aires Trance @ Club Def. De Belgrano (11.10.08)
Simon Patterson @ Magic Tranceport, Niceto 
Sean Tyas @ P.U.R.A 4th Anniversary, Pachá, Bs As, Arg (15.10.10)
Indecent Fuck1n Noise @ Magic Underground (07.03.11)  | ::blank:: 
lunes 19 octubre de 2009, 20:40
|  | Doctor Lemon NC3L: Miembro | | Miembro desde: 04 febrero 2007 Ubicación: Palermo Soja Edad: 27 | | | Re: Depeche Mode: fe y devoción Tanto como un Dios
En el cierre del Personal Fest '09, Depeche Mode brilló en el Club Ciudad, en su segunda visita a Buenos Aires.
Dave Gahan es el Principito.
Lo sigue siendo, casi 20 años después de haberse vestido de ese personaje y haber colonizado tierra yerma en el video de Anton Corbijn (Enjoy the Silence). Con la misma energía y convicción para decir "las palabras son violencia, las palabras son muy innecesarias" y para animarnos: "disfrutá del silencio". Ahora, bailando a brazos abiertos sobre el escenario del Club Ciudad. Meneando. Exhibiendo chalequito, pañuelo negro y vitalidad a pesar de los altibajos.
Depeche Mode, volvió, finalmente. Sacudió a la multitud que los esperaba.
A fuerza de sus sostenes sonoros Andy Fletcher y Martin Gore (eterno, Dorian Gray) que marcaban el pulso del concierto, del carisma y la interpretación de Gahan y de la puesta imponente de blancos, negros y rojos con el sello Corbijn, DM presentó su último Sounds of the Universe, recorrió repertorio y, sí, revalidó su apodo de "Stones de la electrónica".
Porque, mientras se los veía disfrutar y abrazarse para el cierre, se entendió cómo reinventaron su propio sonido y cómo oscilaron/oscilan entre celebración y dolor.
Entonces, cuando llega el final, lo hace con la exacerbación mecánica de una alargada y siempre genial Personal Jesus, que ratifica el brillo mostrado en el concierto.
Como aquella rosa en este asteroide. Tanto como un Dios | ::blank:: 
martes 20 octubre de 2009, 02:51
|  | :- Ser De Luz *.- Miembro Pro | | Miembro desde: 01 junio 2007 Ubicación: Córdoba City | | | Re: Depeche Mode: fe y devoción Increible cerrar con Personal Jesus <3 | ::blank:: |
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