La comunidad Clubber mas Grande de Argentina!
hace click vieja!
Musica Registrate Recuperar Contraseña Principal Fotos Buscar Mensajes Nuevos Marcar foros como leídos

Volver   NC: > Categoría de Discusiones de Música > Discusiones sobre DJs & Bandas
Usuario
Contraseña

Respuesta
 
LinkBack Herramientas
  #1  
Viejo domingo 24 mayo de 2009, 16:16
Avatar de Ojitos
blehhhhh...
Miembro Pro
 
Miembro desde: 31 octubre 2005
Ubicación: South Side
The Prodigy

Como me pasó al crear otro thread, me encontré con esta serie de especiales sobre The Prodigy. Al final, cito la fuente de la última entrega y desde ahí van a poder pasar a la de los diversos trabajos.

Espero que lo disfruten!



Experience


El contenido de esta imagen no esta controlado por Nightclubber



En 1991 el hardcore ya se estaba dejando oír en la segunda oleada de raves que inundó Gran Bretaña. Un hardcore que se ceñía a cierto coto cerrado donde las drogas, el desfase y la despreocupación de sus seguidores eran sus principales armas. Justo ese año el género eliminaría esa barrera. The Prodigy entraban en las listas de Gran Bretaña con ‘Charly’ y a partir de aquí comenzaría otra historia.

Pero hasta llegar a publicar dicho single y su álbum de debut, Experience (1992, XL Recordings), ya se habían dado otros pasos. Liam Howlett, la cabeza pensante del grupo de Brantree, Essex, quien ya desde su juventud estuvo ligado a la música, con una formación en piano clásico (fundamental en su música posterior) y que a los 14 años ya comenzó a mezclar canciones a partir de la radio y un casete, en 1991 publicó su primer 12 pulgadas titulado What Evil Lurks (XL Rec.).

En él se hallaban varios elementos claves que marcarían la evolución de The Prodigy. El primero de todos ellos venía del primer hip hop inglés, el cual se aceleró en las bases, siendo más destructivas y dando a la batería una mayor fuerza; y el segundo procedía desde Jamaica, concretamente del dub y la manera de afrontar los bajos.

Así comenzó el hardcore o breakbeat (también conocido como breakbeat hardcore), estilo bajo el cual Gran Bretaña se independizaba de modas ajenas y establecía la suya propia. Las raves eran el contexto perfecto y los temas hardcore los dardos para explotar al máximo el sound system de éstas.

En esas apareció el sello de Tim Palmer y Nick Halkes, XL Recordings, al comienzo aliado a la electrónica más dura y directa (ahora su catálogo va desde Devendra Banhart a Thom Yorke), lanzando los primeros 12” de este género, con gente como SL2, U.H.F. o Cubic 22 además de fichar a The Prodigy, sin duda su mayor baza comercial en la primera época, tras la insistencia de Howlett por ponerle su demo a Nick Halkes.

En What Evil Lurks había otro elemento principal para los próximos años de The Prodigy y se veía de forma clara en el segundo tema de la cara A, titulado ‘We Gonna Rock’. El rock en su máximo significado iba a ser el ingrediente a añadir a su música el cual dio a británicos la llave de pabellones y recintos multitudinarios en posteriores referencias.

Pero Experience aún se encontraba impuro en este sentido. Los elementos del rock con riffs de guitarras pegadizos y efectistas tenían menor protagonismo frente a la dureza de la base, a los riffs del piano o al sintetizador analógico que dio nombre al grupo: el Moog Prodigy.

Liam Howlett era uno de los ravers indiscutibles de los fines de semana, no se perdía una fiesta. Incluso cuando éstas acababan él se iba a pinchar con su furgoneta para poner música a los ravers que habían aguantado toda la noche bailando y se trasladaban a la playa a continuar la fiesta. En una de éstas, Keith Flint le preguntó que si podría hacerle un mix, petición que Howlett no rechazó, entregándole unos mixes una vez acabados. Pero faltaba una tercera persona por entrar en escena y sería Leeroy Thornill, artista y bailarín británico. Fue precisamente ésta última faceta la que le unió a los inicios de The Prodigy, cuando él y Keith Flint quedaron asombrados por uno de los temas (‘The Prodigy’) que había grabado Liam Howlett. La pareja de bailarines preguntaron a Howlett si éste quería que ellos bailasen mientras el tema era pinchado, a lo que el británico volvió a aceptar, dando como resultado la formación del grupo.

Ahora sí estaba todo listo para que el trío comenzase su andadura. ‘Charly’ fue el primer tema elegido para suceder a What Evil Lurks. Era agosto de 1991 y toda la escena estaba bullendo en busca de nuevas canciones para bailar. El single de The Prodigy tenía todo a su alcance para alzarse con la corona y así lo hizo.

Salió y alcanzó el puesto número 3 durante dos semanas en las listas británicas, algo impensable para una canción de este tipo. ‘Charly’ contaba con un sample de Charley Says, una serie de pequeñas piezas animadas que el Gobierno británico lanzó en la década de los 70s con consejos para los niños, que dotaba al tema de un gran adictivo.

Por otra parte, dicho single levantó cierta polémica por los ataques de la revista Mixmag que lo relacionaba con otros dos que habían seguido el mismo método antes (‘Sesame’s Street’ de Smart E’s y ‘A Trip To Trumpton’ de Urban Hype). Sea como fuese, The Prodigy tenían vía libre para triunfar en la esfera pública.

Experience iba a ser su primera piedra de toque, la demostración de que ese single era sólo una casualidad como argumentaban sus detractores o la confirmación que sabían lo que hacían. Al final resultó ser esto último, sobre todo por el buen hacer de Liam Howlett quien sabía cómo hacer suya la moda de momento.

De esta manera, Experience se cargó por completo de hardcore, del fuerte, del que cuenta con canciones cercanas a los 150 bpm. Aunque ahí no acabó la fórmula. El acid house seguía más que presente y prueba de ello son fragmentos de ‘Your Love’ que parecen revivir los 80s sólo que acelerados. El reggae y la influencia que la isla del Caribe había desempeñado en Gran Bretaña desde el post-punk seguía presente con la colaboración de Maxim Reality (Keith Palmer) en ‘Death of the Prodigy Dancers’, quien seguiría hasta la actualidad.

Diferentes sonidos que habían ido condicionando toda la electrónica hasta el momento. Liam Howlett produjo un LP perfecto en cuanto a sucesión de hits, tras ‘Charly’ vino ‘Everybody In The Place’, un dardo comprimido de cuatro minutos donde la velocidad asusta; al cual le siguió ‘Fire/Jericho’ con un sample pegadizo que decía así “I am the god of Hell fire, and I bring you (fire)” perteneciente a la canción ‘Fire’ de Arthur Brown, además de incorporar un fragmento de ‘Kunta Kinte’ de The Revolutionaries y abrir Experience por todo lo alto.

El cuarto single fue ‘Out of Space’ donde vuelve a aparecer el reggae con un sample de ‘I Chase The Evil’ de Max Romeo, y de ‘Critical Beatdown’ de Ultramagnetic MCs, aunque lo que prima esta vez es la percusión aguda y los breaks. Y por último, como quinta carta se quedó ‘Wind It Up (Rewound)’, diferente a la publicada en el álbum.

Cinco singles, todos ellos en menos de siete meses desde que salió el álbum, escaso tiempo con una promoción muy bien montada. En el tintero se quedaron canciones que también merecían ver salida en formato 12 pulgadas para ser pinchadas. El cierre demencial de ‘Death of The Prodigy Dancers’ es un ejemplo de la filosofía del momento donde sólo importaba vivir el fin de semana y nada más allá de él. ‘Music Reach’ también se abandona pese a la buena aplicación del acid house y lo aprendido en el disco. Y ‘Ruff in the Jungle Bizness’ vuelve a ser un adelanto en el título del género que ya estaba sonando por las raves: el jungle.

Experience fue un debut magnífico en el momento adecuado, con una banda que combinó el talento de un genio (Liam Howlett) con el espectáculo dado por sus caras visibles (Thornhill, Flint y Reality). Las ventas acompañaron con un duodécimo puesto en las listas británicas pero sobre todo, dicho álbum logró que mucha gente mirase hacia la electrónica logrando un mayor público y por tanto, impulsando a la industria.




Music For The Jilted Generation


El contenido de esta imagen no esta controlado por Nightclubber


Después de haber lanzado la bomba con Experience (1992, XL Recordings), The Prodigy empiezan a mirar hacia otro lado, a pensarse mejor sus movimientos y a reducir la velocidad en cada tema. El hardcore sigue estando pero tras este álbum el Big beat, que aquí se deja ver en buena medida, va a ser el camino que tomen para alcanzar el estrellato absoluto (el EP Voodoo People y su posterior álbum, The Fat of The Land abrirán el comienzo de una nueva etapa).

En 1994 la generación de ravers que habían sido el soporte de la segunda oleada en Gran Bretaña seguía sin una perspectiva laboral futura, una mala situación económica y con el fin de semana como única meta para la cual vivir. El pesimismo del momento lo reflejan distintos artistas mientras que se habla del hardcore como ritmo frenético acorde con el consumo de drogas y que transmite un estado inconsciente acorde con el efecto de los estupefacientes.

De ahí la mala fama del momento, donde el mismísimo Parlamento británico promulgó el Criminal Justice and Public Order Act 1994, que prohíbe por primera vez “toda reunión en torno a la música repetitiva”. Hechos insólitos que tienen su reflejo en títulos como el de The Prodigy: Music for the Jilted Generation (Música para una generación plantada). La música es criminalizada y la escena decide responder.

Liam Howlett y compañía lo hicieron en forma de dardo envenenado. ‘Their Law’ era su manifiesto personal expuesto con una letra muy simple pero a la vez muy directa. Como intro una parte hablada de la película The Lawnmower Man (1992) y posteriormente estos versos:


What we’re dealing with here is a total lack of respect for the law
I’m the law and you can’t beat the law (Note)
I’m the law and you can’t beat the law
I’m the law and you can’t beat the law
Fuck ’em and their law
Crack down at sundown
Fuck ’em and their law



Dicho tema sigue siendo uno de los más críticos de la discografía de The Prodigy. En él también se ve algo muy importante. Uno de los elementos que construyen el ritmo son potentes riffs de guitarras, recurso clave del Big beat como género y recurso con el que los de Essex van a acceder a un mayor número de público en próximas referencias.

Music For the Jilted Generation salió con todo el camino rodado. La tarea promocional que se había desempeñado con Experience, donde salieron cinco singles cuidadosamente publicados cada cierto tiempo. Así, mientras Wind It Up (Rewound) (1993, XL) había sido lanzado en marzo (en abril en Estados Unidos con remixes), el primer single del segundo álbum, ‘One Love’ era publicado en octubre de 1993. En este tema la coartada hardcore se ve reducida, apostando por el Big beat pero sobre todo, por un acercamiento al jungle que sonaba en ese momento. Voces de aspecto tribal, loops perfectos, percusión, riffs de teclados en su sitio y una gran subida eran los elementos que componían un tema con una curiosa historia detrás.

Liam Howlett decidió publicar ‘One Love’ y su correspondiente remix por Jonny L como dos white labels para así esquivar la oposición por parte de la escena underground donde ya estaban siendo mal vistos (tónica que se mantiene hasta la actualidad). Al lanzarse de esta manera las galletas de ambos vinilos no contenían ninguna referencia que los relacionasen con The Prodigy lo que llevó a varios de los mejores DJs a asegurar que eran unos de los mejores temas del año. Cuando al final se supo que eran de The Prodigy, los mismos que habían encumbrado los temas dejaron de pincharlos y renegaron de ellos. Una vez más, irracionalidades y envidias en la música.

Tras ‘One Love’ eligieron ‘No Good (Start the Dance)’ como segundo single, el cual alcanzó el cuarto puesto en las listas británicas. Aquí la velocidad volvía, hardcore controlado con determinados breaks que luego se mantenían en la base, y entre medias un sample que a todos sorprendió. Era la canción ‘You’re No Good For Me’ de Kelly Charles, la cual el propio Howlett dudó usar porque era demasiado pop. Tras escuchar el resultado cualquier atisbo a pop sería irrisorio.

Llegados a julio y con dos singles presentados y comprobados que funcionan mejor que nunca, Music For The Jilted Generation tiene todo a su disposición para salir y triunfar. De nuevo Howlett a la producción y firmando todos los temas (salvo la ya mencionada ‘Their Law’ que escribió junto a Pop Will Eat Itself y ‘Poison’, por Keith Palmer). El LP alcanzó el primer puesto en la lista británica.

Pero faltaba el hit perfecto, el hit que sustituyese a ‘Charly’ y su tremendo éxito. La responsabilidad caería en ‘Voodoo People’, antes de publicar el álbum en todo el mundo, en agosto, dicho 12 pulgadas contaba incluso con un remix de The Chemical Brothers (aunque bajo su alias Dust Brothers) en la cara B (cara A en la versión estadounidense). ‘Voodoo People’ se basa en un riff de ‘Very Ape’ de Nirvana perteneciente a In Utero, de nuevo la referencia al rock. Seis minutos con 28 segundos imparables en una canción directa a ser un himno. Los breaks vuelven a ser la clave con unas bajadas pegadizas, de nuevo el Big beat dejándose ver sólo que seguía demasiado acelerado.

Después se lanzó en Estados Unidos mediante Mute Records donde consiguieron entrar en The Billboard 200 en el puesto 198 y en el Top Heatseekers con un decimoquinto puesto. Al poco salió ‘Poison’, último 12 pulgadas extraído del álbum. Una letra igual de envenenada que el título, con cierto toqueteo posible con las drogas a primera instancia (“tengo el veneno, tengo el remedio….”) aunque luego derive al campo musical como tantos otros temas de la época (“tengo el remedio del pulso rítmico”).

Tras todos estos singles adelantados, y el ya comentado ‘Their Law’, el álbum guarda alguna que otra joya como ‘Break & Enter’ donde se samplea la canción ‘Casanova’ de Baby D, aportando la voz soul a la velocidad hardcore a medio camino del Big beat. Del mismo modo ocurre con ‘Full Throttle’, de potente estribillo, con las risas sampleadas de ‘A Fistfull of Dollars’ y el “Hey” de ‘SOS’ de The Breeders. O ‘Speedway (Theme From Fastlane)’ que también coge un sample del cine, concretamente de la película Poltergeist III. Toques trance ocultos tras el hardcore de base.

Y como colofón, tres temas denominados “The Narcotic Suite”. Tres pequeñas piezas de downtempo que incluso samplean a 2001, Odisea en el Espacio. De esta manera rompían todo el clímax creado a base de potencia y de duros beats.

Por último, aunque sea lo primero que se vea, está la portada de Stuart Haygarth, representativa del momento en que fue publicado y con una cara angustiada surgiendo de un lodazal gris. Un grito que volvía a situar al grupo en una posición comprometida y combativa frente a los dictámenes de la sociedad y de la ley. La cara con el rostro gritando ofrecía un espejo y un referente a una juventud sin motivaciones y con la música utilizada como escape de la realidad. The Prodigy gritaban a la vez que sus beats eran duras muestras musicales.




The Fat of the Land


Mientras en los EEUU estaban celebrando su preciado Día de la Independencia en 1997, la curiosa batalla musical que estaban manteniendo contra el Reino Unido (y viceversa), comenzada unos dos o tres años antes, llegaba a su fin (aunque no la guerra).

Tras la revolución y/o explosión del grupo británico Prodigy con sus dos álbumes anteriores y habiendo dejado el camino casi hecho con el Music for the Jilted Generation los británicos volvían con lo que sería un fenómeno de masas.

The Fat of the Land (La grasa de la tierra) nace el 30 de junio de 1997 (el 1 de julio en USA) con la misma filosofía-protesta con la que lanzaron dos años antes su anterior trabajo. Y lo hace rompiendo moldes, fusionando punk y hard-techno, rock y breakbeat; creando un verdadero monstruo.

Un año antes, concretamente el 18 de marzo de 1996 y a modo de adelanto, fue lanzado el décimo single de la banda y el que sería el primero del álbum The Fat of the Land: Firestarter.

Éste single también fue el primer número uno de la banda en el UK Single Chart, en donde se mantuvo durante tres semanas.

Escrita por Liam Howlett y Keith Flint, objeto de polémica y controversia, con una letra violenta y un videoclip más violento todavía, fue el primer y mayor Hit de The Prodigy a nivel nacional e internacional.

Como curiosidad comentaros que el videoclip del tema fue dirigido por Walter Stern y fue rodado en un túnel abandonado del metro de Londres.

Este vídeo fue “censurado” por varios canales de televisión, negándose a mostrarlo en horario infantil, debido al miedo que causaba en este público.

En este mismo single apareció en tema Molotov Bitch, canción que aparecería después solo en la versión japonesa del disco.

En este mismo 1996 y ocho meses después de la bomba que habían lanzado los británicos, apareció el siguiente single y segundo número 1 consecutivo en las listas: Breathe.

Este tema fue el mayor éxito de Prodigy, nominado como Best Selling, número 2 en Australia, 22 semanas en el top 10 y número uno de UK Singles Chart.

Su videoclip que también fue dirigido por Walter Stern, fue grabado en el apartamento de un edificio abandonado repleto de animales como cocodrilos, cucarachas o grillos como sus habitantes.

Junto a este tema, el la “side B” del single estaba The Trick, una fusión de jazz y drum and bass que sería un gran éxito en las pistas de baile británicas.

Pero esto solo acababa de empezar. The Prodigy ya tenían dos números unos en las listas del Reino Unido en lo que iba de año y ni siquiera se había lanzado el disco.

El 1 de julio de 1997 finalmente se lanzó The Fat of the Land y cuatro meses después, el 17 de noviembre, se lanzó el tercer y último single del álbum: Smack my bitch up, el más polémico y pornográfico censurado de todos (+18).

Si hubiera existido alguna persona en el planeta que aun no conociese a los británicos, desde este momento, con Smack my bitch up, todo el mundo cayó rendido a su adictivo ritmo.

Considerado como un himno para la cultura rave y una personificación del mal para muchos padres y madres, hoy en día se sigue escuchando allá donde vayas la mítica frase:

Change my pitch up, smack my bitch up (Sube el tempo, azota a mi perra)


El videoclip, dirigido por Jonas Åkerlund, no tuvo nada que envidiarle al tema en sí. Condecorado con el título de Most Controversial Video (vídeo más polémico) de la toda la historia por la MTV y a la vez nominado para cuatro MTV Video Music Awards.

Fue censurado en varios países, MTV recibió una gran oleada de demandas debido a la violencia que mostraba hacia la mujer llegándose a mostrar solo a partir de media noche, censurado y después de un mensaje de aviso. Solo a mediados del 2002 se pudo ver la versión completa e inédita del vídeo en un remember de los vídeos más polémicos de la historia en la MTV quedando como número uno.

El single apareció junto con tres tracks más No Man Army, que contaba con la participación de Tom Morello; Mindfields y un remix de Smack My Bitch Up por cortesía de Dj Hype.

De este álbum también salieron temas muy punkarras como Fuel my fire, donde se apreciaba un mayor uso de guitarras eléctricas distorsionadas, recordando al Music For The Jilted Generation. Una gran versión del tema de la banda estodunidense de grunge L7.

Como curiosidad decir que varios temas de este álbum saltaron a la gran pantalla, como “Mindfields”, que formó parte de la banda sonora de Matrix; “Smack My Bitch Up” que apareció en Los Ángeles de Charlie y Closer o “Fuel My Fire” que se escuchó en Horizonte Final.

El álbum The Fat of the Land debutó como número uno en la Billboard 200 Chart estodounidense, vendió más de 2 millones de copias y consiguió 2 discos de platino. Está incluido en el libro Guinness de los Records como el álbum que más copias ha vendido en menos tiempo y fue también nominado para los premios Grammy.

Es posible que la sociedad no estuviera preparada para un álbum como este; la actitud que demostraron, chuleando a las mentes estancadas y liderando el movimiento underground que invadía medio mundo, llevada a sus máximos extremos fue el culpable desencadenante del “smack” que recibía la cultura musical del momento.

Son ya muchas noches y mañanas las que nos desencajamos bailando en las pistas de baile de todo el mundo al son de la bitch de The Prodigy…




Always Outnumbered, Never Outgunned



El contenido de esta imagen no esta controlado por Nightclubber


¿Qué le quedaba por hacer a Prodigy después del exitazo que supuso The Fat of The Land? Controversia, polémica, giras multitudinarias… y un descanso creativo de casi siete años, hasta que en 2004 sale a la venta un nuevo álbum de la formación británica: Always Outnumbered, Never Outgunned.

Este nuevo disco fue creado en su totalidad por el líder de la banda, Liam Howlett, aunque la banda al completo ha defendido en directo sus tracks más representativos. Sin duda supone un fuerte giro en lo que respecta a sus anteriores trabajos. ¿A mejor? Imposible. ¿A peor? Hay opiniones para todos los gustos. Yo pienso que es simplemente diferente.

Este primer trabajo parece ser que llegó después de una crisis creativa bastante profunda de Liam, lo que le llevó a buscar nuevas maneras de plasmar sus ideas. No quería tener ninguna relación con el resto de la banda, ni tan siquiera con su antiguo estudio de grabación.

Declaró que buscando nuevos temas para un nuevo álbum, siempre acababa volviendo a lo mismo que ya había creado antes. La presión por estar a la altura de sus anteriores trabajos era demasiado grande. Por ello buscó nuevas vías de producción, y el nuevo software de composición musical jugó un papel fundamental en esto.

Reason, Logic, Protools… eran a principios de décadas nuevas herramientas que permiten el acceso a la producción al más común de los mortales, sin necesidad de gastarse fortunas en estudios de sonido y sintes carísimos. Parece que Liam, en esta nueva etapa, se apoyó bastante en estos programas, sobre todo en Reason, para la creación del álbum.

¿El resultado? Un disco que, sin dejar de sonar a The Prodigy, se abre a sonidos diferentes y sobre todo con influencias muy diversas. Lo que está claro es que no tiene, ni de lejos, la energía de trabajos anteriores. ¿O alguien se atreve a comparar Smack My Bitch Up, Firestarter o Breathe con cualquiera de los singles de Always…?

Sin embargo, al nuevo lanzamiento, no le falta frescura. Mientras que algunos temas suenan demasiado melódicos y evocan más bien a una escucha tranquila, otros parecen estar enraizados en sonidos bien diferentes al punk y al big beat de mediados de la década de los 90.

El single abanderado de esta nueva etapa es Spitfire. Un tema que quizás sea el más identificable con el sonido Prodigy, en especial a su obra maestra The fat of the land. Agresividad y bajos demoledores, pero eso sí, y ahí está la principal diferencia, un tempo bastante más bajo que sus predecesores.

En directo, eso sí, The Prodigy sigue siendo la banda que era. Con el tiempo no pierden ni la frescura, ni la calidad. Pero sobre todo la actitud guerrera y desafiante que siempre han puesto en escena. He aquí un ejemplo de cómo suena Spitfire en un escenario.

Otro de los singles destacables de Always… es Shoot down. Aquí queda muy a la vista esa carencia de energía y agresividad de la que hablamos. Es un excelente tema, pero no puede competir con el pasado.

Probablemente se deba sólo a un cambio del punto de vista de la banda (en este caso, de Liam) sobre la escena musical de la época, pero aún así, las comparaciones son odiosas, y en este caso, Shoot Down, insisto, todavía un temazo en toda regla, sale perdiendo.

El tema Hot Ride es el máximo exponente del cambio que supuso la nueva década en la visión de The Prodigy. ¿Dónde está el sonido Big Beat que arrolló en los 90?

Por último, Girls es otro ejemplo más. La distorsión y el guitarreo es made in Prodigy, pero las bases rítmicas recuerdan más a otros géneros e influencias. ¿Hip Hop quizás? Desde luego a mí no me suena a Prodigy tal y como los conocimos.

A pesar de todas las pegas que podamos poner, el cambio de orientación de Prodigy no es más que un reflejo de por dónde van los tiros en esta nueva década. Todas las grandes bandas de electrónica tuvieron sus años de gloria en la misma época. Orbital, The Crystal Method, Fatboy Slim, The Chemical Brothers… Y ninguna de ellas ha estado a la altura a posteriori de lo que hicieron en su día.

En conclusión, Always… es un disco bueno, interesante, pero que si no estuviera firmado por The Prodigy, probablemente habría pasado bastante desapercibido. Quizás sea simplemente una etapa más de su evolución musical. ¿O a lo mejor la culpa de todo la tiene nuestra nostalgia de tiempos mejores?




Invaders Must Die



El contenido de esta imagen no esta controlado por Nightclubber


Llegamos a la conclusión de esta serie de posts especiales dedicados a una de las bandas electrónicas más populares de todos los tiempos.

Del último álbum, Invaders Must Die, os hemos hablado largo y tendidamente desde que aparecieron los primeros comunicados, en los que se anunciaba su salida para inicios de este 2009.

La expectación generada a partir de su publicación ha ido creciendo a medida que se acercaba la fecha señalada y los vídeos oficiales de sus más grandes hits empezaban a rondar por Internet.

Recién sacado del horno (salió a la venta la primera semana de este mes de Marzo), os invito a que me acompañéis en esta revisión del más nuevo trabajo de The Prodigy.

El primer single vio la luz a finales de Noviembre del 2008 y suponía el reencuentro de los tres integrantes más emblemáticos de la banda inglesa, Liam Howlett, Keith Flint y Maxim; después de haber tocado el cielo con el increíble The Fat of the Land.

Como también ocurrió con el disco de 1997, el primer sencillo es el primer tema del álbum, además de compartir título con el susodicho; una pieza enérgica que rápidamente invita a seguir escuchando el disco.

Aunque por muy bueno que sea, probablemente a estas alturas ya lo tengáis oído multitud de veces; por esta razón os dejo la remezcla que han hecho Chase & Status:


YouTube - The Prodigy - invaders must die (chase and status remix)
The Prodigy – Invaders Must Die (Chase & Status remix)


Si el anterior tema sirve poco más que como reclamo para adentrarte en el nuevo material de los de Essex, el siguiente de la lista, el cual también sacaron a finales de Enero como segundo sencillo, si que pretende dejar claro que han vuelto y con tanta fuerza como antes.

Porque Omen es un temazo, de cabo a rabo, que recuerda a los grandes éxitos del The Fat…; tanto por su letra como por el ritmo frenético que marca ese bombo de Drum & Bass distorsionado.

Ya puede ser bien cierta esta observación, porque otra formación referencia en este género de música electrónica, como son Noisia, también ha hecho su particular versión del tema:



The Prodigy – Omen (Noisia remix)


Hasta aquí llega la colección de nuevos sencillos que ha lanzado la banda hasta la fecha, pero es que el resto de componentes del disco no bajan para nada el listón.

Puede que Thunder, Colours, Warriors Dance, Run With The Wolves, Piranha y Omen Reprise no destaquen por su brillantez u originalidad, sobre todo el último que parece una adaptación del original al sonido de los Chemical Brothers; pero cumplen con creces la tarea de transportarte a través del disco, sin que estés deseando pasar de canción para escuchar los grandes títulos.

No os daréis cuenta y llegaréis al final del tracklist, con el convencimiento de que el os habrá parecido un viaje placentero; todo gracias a que los temas intermedios no desentonan con los hits.

Incluso la última pieza, Stand Up, cobra sentido como punto final del retorno de uno de los grandes grupos de la electrónica. Rompe con el resto de la obra, por ser una composición más cercana al Break Beat alegre y risueño, pero me imagino que quisieron dejar un recuerdo dulce en nuestros oídos antes de despedirse hasta bien pronto… o eso esperamos todos.

Adentrémonos ahora en el análisis de los que para mí son los otros dos pilares fundamentales de este Invaders Must Die; me estoy refiriendo a Take Me To The Hospital y World’s On Fire.

El primero contiene una melodía ácida muy pegadiza que engancha des del primer momento y que supone uno de los momentos álgidos de las actuaciones que están llevando a cabo en la actualidad.

Además, su título coincide con el nombre del nuevo sello creado por Liam en el 2008, bajo el cual han querido publicar su material más novedoso.

El segundo tema en cuestión es una bomba pistera sin contemplaciones. Letra simple y repetitiva hasta el infinito para que nos centremos en los diferentes momentos de clímax que lo componen.

Además, el sample del clásico Vamp de Outlander es un guiño old-school tremendo:



¿A quién no le han venido ganas, después de ver estos dos últimos vídeos, de asistir a alguno de los conciertos que darán los ingleses este verano por nuestra geografía?

Yo estoy casi lamentando que mi única referencia sea el concierto que hicieron en los Monegros del 2006: experiencia que resultó un poco caótica por las condiciones climatológicas que acompañaron al evento.

Una vez repasados los temas más destacados de la nueva producción de The Prodigy, es hora de valorar en conjunto si la banda ha demostrado que sigue estando en forma o no.

Para los que nos consideramos seguidores suyos, Invaders… ha significado el regreso perfecto del emblemático grupo; recuperando su mejor sonido y actualizándolo para que siguiera sonando fresco.

Pero claro, yo soy uno viejuno que se enternece con cualquier música que recuerde a mis inicios en el mundo de la fiesta; es posible que los críticos especializados consideren que el álbum no aporte nada original y sea un intento desesperado de la banda para recuperar el éxito que cosecharon con el The Fat Of The Land.

Al fin y al cabo, lo importante es que cada uno de vosotros le deis una oportunidad y, si acabáis como yo escuchándolo una y otra vez sin cansaros de él; habréis descubierto un gran disco.


Especial The Prodigy: Invaders Must Die


** en la fuente, pueden encontrar algunos videos
__________________
basta para mí!

... Las cosas más triviales se vuelven fundamentales...

Úlima edición por Ojitos fecha: martes 26 mayo de 2009 a las 03:13.
Responder Con Cita
Agradecimientos:
majome13 (martes 26 mayo de 2009)
  #2  
Viejo martes 26 mayo de 2009, 15:48
Avatar de HeR!
Doctor Lemon
NC3: Miembro
 
Miembro desde: 14 junio 2007
Ubicación: Buenos Aires
Re: The Prodigy

muy bueno el post, ojala qe este año vengan copmo en el 05 a presentar ekl nuevo disco
__________________
18/12/10 John Digweed @ Moonpark XXI
Responder Con Cita
  #3  
Viejo miércoles 27 mayo de 2009, 18:15
Avatar de Julián ME
Retoño Limon
NC3: Miembro
 
Miembro desde: 25 mayo 2009
Ubicación: Haedo
Re: The Prodigy

Uhhh más tranquilo me lo leo todo, estaría que vengan sisi...
Responder Con Cita
Respuesta
Tags: ,



Usuarios en este tema: 1 (0 miembros y 1 invitados)
 
Herramientas


Temas Similares para: The Prodigy
Tema Autor Foro Respuestas Último mensaje
Prodigy - Cd`s awake SETs 0 martes 09 mayo de 2006 20:35
The Prodigy fdx SETs 0 domingo 23 abril de 2006 03:34
The Prodigy @ The Park 10.07.05 Grimgroth SETs 1 viernes 02 diciembre de 2005 14:05
Review: The Prodigy @ Creamfields Skylined Reviews 0 sábado 26 noviembre de 2005 14:43
The Prodigy Skylined SETs 6 viernes 18 noviembre de 2005 11:51


Son las 04:29 (GMT -3).
NightClubber ©2004-2012 Derecho de Propiedad Intelectual. Sobre TdU - ICRA Labeled