La Electronic Frontier Foundation ha emitido un documento donde analiza los 4 últimos años de campaña del RIAA contra la piratería en las redes P2P, concluyendo que la mejor solución es monetizar la actividad y no perseguir usuarios finales, como se plantea en la actualidad.
La Recording Industry Association of America es una asociación estadounidense que representa a la industria discográfica y es la que certifica los discos de oro y platino en los Estados Unidos. La digitalización de la música y la disponibilidad de tecnologías baratas de intercambio de archivos son tecnologías disruptivas y han llevado, probablemente, a una crisis de credibilidad para la industria discográfica. Algunos creen que estas tecnologías pueden eliminar la necesidad de la distribución física de música, amenazando así la misma existencia de los grandes conglomerados que actualmente dominan el mercado y la distribución de la música. La RIAA argumenta que el intercambio no regulado de archivos es "piratería". Bajo este concepto, la RIAA ha perseguido en primer término a la tecnología, luego a los proveedores de Internet y finalmente al usuario final.
La Electronic Frontier Foundation (EFF, Fundación Fronteras Electrónicas) es una organización sin ánimo de lucro con sede en Estados Unidos con el objetivo declarado de dedicar sus esfuerzos a conservar los derechos de libertad de expresión, como los protegidos por la Primera Enmienda a la Constitución de Estados Unidos, en el contexto de la era digital actual.
En su último reporte "RIAA v. The People: Four Years Later" (RIAA vs El Pueblo: Cuatro Años Después), la EFF ofrece un excelente panorama de las tácticas legales de la industria discográfica para poner en la ilegalidad y perseguir a la actividad de compartir archivos. El 8 de Septiembre del 2003, 261 ciudadanos norteamericanos fueron demandados por la RIAA por compartir canciones en redes P2P. Cuatro años después las acciones legales contra individuos superan a las 20 mil.
Los objetivos de tal persecución no son piratas comerciales. Son niños, abuelos, madres solteras, profesores de escuela y millones de personas individuales usando redes P2P. La industria no muestra señales de desaceleramiento en esta campaña, sino que los miembros de la RIAA llenan cientos de demandas cada mes, incluyendo sus recientes 400 demandas mensuales contra estudiantes de universidades.
Como sea, esta táctica no esta funcionando. Hoy en día, las redes P2P son más populares que nunca. Al mismo tiempo, estas campañas de persecución solo ha enriquecido a los abogados, mas que compensar a los artistas por el tráfico de música en estas redes. Solo una cosa es clara: Demandar y perseguir a los usuarios finales no es la respuesta al dilema P2P.
En su documento de 20 páginas, la EFF concluye que la solución final es la monetización de la actividad P2P. Los usuarios pagarían una cuota fija a cambio del servicio. Esta cuota será distribuida entre los autores de la música en dichas redes. Este esquema ya ha sido adoptado con éxito por redes como Napster, quien cobra a sus afiliados una tarifa fija por descargar música de sus servidores.
Más allá de las políticas de persecución de la RIAA, algunos sellos mayores y grandes empresas, como Atlantic Records y Sprint, ya han firmando convenios de distribución y promoción con grandes redes P2P, comenzando a adoptar nuevos modelos y políticas de trabajo, adaptándose a las demandas y hábitos de consumo de los usuarios en lugar de perseguirlos.
El reporte RIAA v. The People: Four Years Later de la EFF puede ser descargado desde el sitio de la Electronic Frontier Foundation.
Fuente:
Una industria contra la corriente - Dancelatinoamerica.com