| Entrevistas Dominik Eulberg Su amor por la naturaleza es compatible con el techno. ¿O eso no tiene nada de extraño?
Me he criado en un espacio natural a medio camino entre Colonia y Frankfurt. En un ambiente rural muy cercano a la naturaleza en el pasé toda mi infancia coleccionando insectos y mirando pájaros. La naturaleza ruge en mi interior desde que soy muy pequeño. Cuando compongo música electrónica intento combinar ambas pasiones. Bautizo mis tracks con nombres de animales o de vegetales, de ahí el E.P. “Flora & Fauna” en Traum. Aunque suene muy pretencioso se puede decir que intento pintar retratos electroacústicos de algunas sensaciones que recojo en la naturaleza. Es normal, cada uno produce lo que lleva dentro. Bueno y que me dice de las vibraciones de un software o una máquina, ¿permiten la reproducción de ese caudal natural al que alude?
Yo no creo que sean incompatibles. Mucha gente me argumenta lo mismo. Pero, por ejemplo, la naturaleza se basa en unos ciclos repetitivos que es lo que hace que haya primavera después del invierno. La madre naturaleza se comporta como un loop de techno. En mis tracks intento repetir esos ciclos pero con pequeñas sorpresas que también se dan en el campo y que aparecen de repente para que los humanos adoremos esos pequeños detalles que rompen, aunque sea por un momento, esa monotonía natural sin la cual, por otra parte, seríamos incapaces de vivir. Si escuchas mis tracks muy atentamente te darás cuenta que hay sonidos que surgen sólo una vez para no volver. Son pequeñas sorpresas –un chispazo, un crujido…- que no tienen continuidad, aparecen en el momento menos pensado, como ocurre en la naturaleza. Hay algunas bestias que emiten unos sonidos que funcionan en la noche como si se trataran de un sintetizador, por eso me gusta jugar con samplers de animales en mis trabajos. El croar de una rana es bastante parecido al de una R-303.
De hecho el sonido de la pista de baile no es más que la llamada de la naturaleza que nos empuja a repetir una función tribal.
El primer sonido que escuchamos es el bombeo del corazón de nuestra madre. Ese ritmo es puro minimal techno. El ritmo es algo que llevamos muy interiorizados desde antes de nacer. Yo creo que el minimal techno es un estilo perfecto para reproducir el pálpito de la madre naturaleza. A usted no le gustan los temas vocales, elemento que ni siquiera utiliza en sus temas propios o remezclas…
No, ya sufrimos demasiadas palabras en el ambiente desde el lunes al domingo… Mucho ruido de palabras vacías que no quieren decir nada y creo que con esa remesa diaria ya tenemos bastante. Nunca he estado interesado en las palabras humanas, como te he comentado antes prefiero utilizar los sonidos que provienen de los animales. Ellos siempre dan significado a lo que dicen. Como ha comentado antes, observar pájaros es una de sus mayores aficiones. ¿Ese estado de reposo y de contemplación no está muy alejado del trasiego de una sesión a las tres de la mañana en un lugar cerrado, a oscuras y con mucho humo alrededor?
Si, es bastante diferente. Pero necesito los dos momentos. De hecho son complementarios. Incluso diría que se retroalimentan. Necesito paz después de un fin de semana de viaje por Europa –soy incapaz de comunicarme con alguien después de acabar un tema- pero también es verdad que hay algo dentro de mí que necesita salir cuando he recargado mis pilas en el campo. Cuando uno equilibra su mente y cuerpo rodeado de árboles se encuentra en el estado perfecto para empezar a producir algo propio. Empecé a producir música en 1994 como terapia para combatir esos malos momentos con la novia que conseguía olvidar delante de mi equipo. Nunca tuve ambiciones de editar música y ni mucho menos de ser la mitad de popular de lo que pueda ser ahora. Incluso tenía miedo de que algún día me reconocieran en un restaurante. Pero fíjate como es la vida de misteriosa, el año pasado saco mi primer disco y todo eso que temía se convierte en una realidad que además se mueve a gran velocidad. Ahora tengo firmados una gran cantidad de bolos hasta que se acabe el año.
Claro pero también tendría que seleccionar mejor sus amistades. Este año está incluido en el cartel de las fiestas Cocoon en Ibiza y esa no es la mejor manera de pasar desapercibido por el mundo…
Si, tienes toda la razón del mundo, pero a veces ocurren cosas que te superan y debes dejarte llevar. Fluir otro verbo importante en la naturaleza. Cuando era un niño era fan de Sven Väth y ahora es él quien se declara mi admirador. Como comprenderás yo no le puedo decir que no a todo un Sven Väth. Además van a ser ellos los que saquen mi primer álbum el año que viene en el sello del mismo nombre. Pues hábleme del álbum entonces…
Aún no he empezado a producir porque tengo demasiado trabajo, pero creo que va a ser algo más contundente que mis maxis anteriores. Va ser muy freaky.
Y de sus sesiones que me podría explicar. ¿Sellos? ¿Productores? ¿Promos?
Pincho discos que no están editados de mis amigos como James Holden o Robag Wrhume. Otros tracks que se podrían denominar clásicos. Y sobretodo, cambio los discos de mi maleta muy a menudo porque si no me aburro. Mi manera de pinchar es física y loca. Usted parece bastante seria.
Yo es que soy seria. Cuando pincho se me aparece el lobo que llevo dentro. Mucha gente se ofrece a remezclar sus discos. ¿Es usted muy selectivo a la hora de acceder a que le modifiquen un track?
Si, lo soy. Digamos que no soy una persona que se deje influenciar por el nombre del remezclador. El mejor remix que me han hecho es obra de Remute que es un chico de Hamburgo bastante joven, tiene 21 años, que ha grabado con Areal y Trapez, entre otros. Cuando escuché su remezcla pensé que era bastante mejor que mi tema original.
Bueno, entonces quedamos que en el desarrollo humano la naturaleza es vital pero que la cultura también es importante, de lo contrario sería difícil de entender que un país como Alemania haya forjado tal cantidad de buenos músicos electrónicos.
Si, mi país es un Estado con un nivel económico que permite a la gente respirar cultura y pensar en ella. Sin ese desarrollo económico, ciudades como Berlín, por ejemplo, no vivirían ese estado perpetuo de agitación creativa. Pero de eso trata el progreso, ¿no? Ricardo Villalobos
Ricardo Villalobos no es un dj al uso. Quiero decir que no es el típico dj que va de estrella y que atiende a la prensa con cara de palo y que se piensa cinco o más segundos aquella respuesta que aspira a convertirse en titular del Melody Maker. Es un torrente de ideas que expresa en una curiosa mezcla de castellano con aire chileno y cantinela alemana. Bueno, de alemán sólo tiene el pasaporte porque lo que es verborrea, a paletadas como buen sudamericano.
Una perla. Reconoce que le resulta muy difícil pinchar sólo. Cuando está en casa y tiene que probar algunos discos llama a su hermana para que le baile. ¿Exceso de egocentrismo? Ni mucho menos. La razón es la siguiente:"La música electrónica enfocada al baile es incompleta porque se nutre de eso, del baile", Villalobos dixit.
Naciste en Chile pero te criaste en Alemania.
Si, tuve que abandonar Chile debido al golpe militar de 1973. Mi madre es alemana pero vivió siempre en Chile. Tengo la doble nacionalidad.
Imagino que sigues teniendo contacto con la realidad de tu país de origen.
Si, voy cada año a Chile a pinchar y a ver a mis amigos, claro.
Y cual es el panorama cultural que te encuentras en Chile?
En todas partes del tercer mundo importan la música europea y norteamericana. Es lo que entra con más fuerza. A mediados de los 90 hubo una invasión en Chile de dj's alemanes y norteamericanos que iniciaron la escena o el gusto para la música electrónica. Pero no es una cosa que crezca mucho porque la situación económica en Sudamérica es muy cambiante y unos años está mejor y otros peor. La gente no se puede permitir el lujo de gastar mucha plata para divertirse. Entonces la escena se puede considerar frágil, aunque es interesante el gusto musical que hay en ese país.
¿Qué tipo de música electrónica se produce entonces: house, tecno...?
La mayoría de los músicos chilenos que conozco por allá hacen música melódica que refleja más emociones que intentar hacer bailar. Cuando uno va para allá es muy fácil conectar con el público. Tu pinchas cualquier estilo y sabes que la gente te lo va a bailar porque la gente tiene un gran aprecio por el ritmo.
Entonces dejas Chile y te instalas en Alemania que es donde te formas como dj y productor.
Si, tengo influencias de la música de los setenta, con Kraftwerk a la cabeza, y también hay algo en mis producciones de Detroit y de Chicago. Esa influencia junto con la música sudamericana que uno tiene dentro pues me lleva a una mezcla entre ritmo y melodía. De hecho estoy unido a todas las corrientes que existen en Alemania. Saco discos en Colonia, saco discos en Berlín, saco música en sellos de Frankfurt... Lo mejor es poder trabajar en todas partes y ser amigo de todos.
Nos quejamos en España de lo difícil que es sacar discos, pero ¿es fácil trabajar en Alemania?
No, en Alemania hay 50.000 personas que quieren hacer música y que se gastan todo su dinero en discos y lo único que quieren es dedicarse a eso, a la música. Es tan difícil como en todos aquellos países donde haya acceso a música.
Entre los sellos en los que editas proyectos destacaría el sello Playhouse. Háblame de él.
Es el primer sello donde yo saqué música en el 94. Antes yo tenía propios sellos, pero Playhouse fue el primer sello que se interesó por lo que hacía.
Llevas por delante varios nicknames y proyectos por delante como Ric y Martín.
Si, es el proyecto que llevo a medias con mi mejor amigo, Dandy Jack, que también vivió en Barcelona. El se llama Martín y yo Ric de ahí lo de Ric y Martín. El nombre nos lo puso Sr Coconut y su señora que me llamaron una noche a las tres de la madrugada comentándome su ocurrencia y aluciné.
También has compuesto algo bajo el seudónimo Hombre Ojo en el que os habéis juntado ni más ni menos que Markus Nicolai, Benjamin Wild y tú mismo. ¿En cada proyecto intentas expresar estilos o corrientes diferentes?
No, yo hago música en el estudio todos los días y cuando acabo un tema y veo que sale más para un sello pues se lo envío. Yo hago música y después reparto. No tengo la obligación de hacer música para un sello en concreto.
Dices que produces temas cada día. ¿Imagino que te auto-exigirás un filtro de calidad antes de enviar los temas a sus sellos correspondientes?
Yo no soy tan disciplinado. Me paso horas en el estudio observando y escuchando cosas pero no soy tan eficiente. Soy un personaje que de vez en cuando me sale una canción pero no soy de los que se marca una semana para tener acabado un disco. La creatividad es un concepto muy emocional. Depende de tus circunstancias.
Y además de producir también te llaman para que remezcles temas de otros artistas. Precisamente hiciste la remezcla para un tema y un artista que me encantan: "Tessio" de Luomo.
Bueno, es curioso porque yo a este artista lo conocí como Vladislav Delay y después por informaciones internas supe que era Luomo también, pero se demoro harto tiempo hasta que descubrí la doble personalidad de Delay. También "Tessio" es uno de mis temas favoritos así que no me lo pensé a la hora de trabajar en él.
También podríamos estar horas hablando de tus múltiples residencias en Alemania (The Box, por ejemplo) e Ibiza.
Empecé como dj en Frankfurt hasta que fui hasta el sur, a unos 50 km, más concretamente llegué a Dammstadt . Es una ciudad muy importante porque existe una universidad de música y porque hay muchos músicos por ahí como Losoul que son amigos míos con los que monté fiestas. Además de pasárnoslo bien fue una relación muy fértil a partir de la cual compusimos tanto música de club como para escuchar. Cuando me aburrí de Frankfurt me fui a Ibiza, estancia que combiné con viajes a Sudamérica. Después llegó mi fichaje para la agencia Cocoon de Sven Väth [Villalobos es consciente de lo mal que pronunciamos en España el nombre del famoso dj y nos aclara que en alemán es algo así como "Esfen Fit"] y entonces mi vida profesional cambió porque mi caché fuera de Alemania también fue más alto y cambié mi residencia para vivir en Berlín. Sólo por pinchar para ellos ya sube tu precio en el mercado.
Si, allí eras habitual del club E-Werk de Berlín, por ejemplo.
Si, además Berlín es una pasada. Hay mucha gente creativa de todos los aspectos del arte, pero es una ciudad en la que hace falta muy poco dinero para estar contento. Algo así como en Barcelona. Aunque allí hay mucho más espacio habitable que en Barcelona. Es una ciudad con capacidad para cinco millones de personas y hay poco más de tres y medio.
Y en Ibiza que tal, porque parece que la cosa ha ido degenerando de un tiempo a esta parte.
En Ibiza está todo absolutamente degenerado. Es una isla donde en el fondo lo único que manda es el dinero. Las grandes discotecas pueden hacer lo que quieran y la subcultura más underground que podría darse en las isla no vale nada. Cualquier fiesta que montes con más de cincuenta personas te pasan una multa de no se cuantos millones. De todos modos, en los últimos dos o tres años ha mejorado la situación musical. Hay varios promotores que traen dj's para Ibiza que cuelan también algo de música buena. Por ejemplo, Cocoon apuesta por dj's interesantes que no se conforman con pinchar un hit detrás de otro. El concepto de Ibiza para los dj's de allí es algo así como pinchar una sarta de hits que produce un orgasmo múltiple, pero que acaba por aburrir. Esto está cambiando un poco porque los clubs parece que están reaccionando. Pero por otro lado sé que el Gobierno de España quiere cerrar todos los clubs a las seis de la mañana, aunque será inútil en Ibiza. Además de la ley, en Ibiza mandan otros poderes que conforman un sistema raro en el que hay mucho dinero por detrás y que impedirá que esas leyes tiren hacia adelante.
Úlima edición por Echoplex fecha: viernes 13 abril de 2007 a las 19:20.
Razon: Los mensajes duplicados han sido unidos.
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